CENTINELA
De silencio y noche está llena mi vida
cual, un sombrío cuarto por el náufrago habitado
al que las alimañas y bichos han poblado
y han dádole un aspecto de quinta corroída.
Cual un añejo velo roído y polvoriento
habita entre sus sombras mi espíritu abatido
y mésese al vaivén y a la merced del viento
que a veces al silencio impone su silbido
Viscosos y grisáceos tejidos: telarañas
adornan las ventanas paredes y portones
diríase al entrar que ellas: las arañas
son quienes administran la casa y sus rincones.
Algunas veces rondan sus cuartos y pasillos
memorias y recuerdos que su suelo hacen vibrar
como si se tratare de intrépidos chiquillos
que en sus pueriles saltos lo hicieran retumbar.
También a veces ronda la casa y zaguanes
la imagen voluptuosa de una gran mujer
y llenanla de luz sus ojos que fugaces
se pierden como el sol con el atardecer.
Y entonces todo vuelve a ser como era antes
silencio noche sombras recuerdos soledad
misterio olvido polvo y huéspedes errantes
que han sido entre sus muros su única verdad
ADVERTENCIA:
Si alguna vez queréis entrar en su aposento
entrad sin altives con calma y cautela
porque si pretendéis entrar con vil acento
podríais tropezar conmigo el centinela.
EDWIN SIOUX