El técnico del Madrid, José Mourinho, no desaprovecha la mínima oportunidad que se le presenta para lanzar el mensaje que más le interesa en cada momento. Tras respirar aliviado por una victoria que le permite mantener los siete puntos de distancia con el líder, no tuvo reparos en admitir que si su equipo no conquista la Liga, no pasará nada. El portugués está preparando el terreno ante un eventual fracaso y, de paso, intenta aumentar la presión sobre el Barça y especialmente sobre Messi. El entrenador madridista no desaprovecha ninguna oportunidad para presionar al Barcelona.

Cuando un periodista le planteó cuáles fueron sus sentimientos al acostarse la noche anterior a diez puntos de los blaugrana, Mourinho afirmó que “mi sentimiento fue que ayer estábamos a diez puntos del Barça y que hoy estaríamos a siete puntos, pero si estamos a diez, estamos a diez. Durante todos los campeonatos que he dirigido a un equipo de principio a final, sólo una vez acabé segundo. Fue en mi tercera temporada en el Chelsea. Aquí estoy para ser primero, pero si somos segundos, no pasa nada”.
El entrenador madridista recordó lo sucedido en aquella ocasión y lo utilizó para señalar que “lo importante es no regalar el campeonato. Si hacemos un buen papel y acabamos segundos, nos iremos de vacaciones con la cabeza alta. Pero mientras matemáticamente sea posible ganar el título, hay que continuar”.
Mourinho insistió una vez más en defender a su compatriota Cristiano Ronaldo, que se reencontró con el gol ante la Real Sociedad. Según destacó, “ayer –por el sábado– le dije lo mismo que a vosotros en la rueda de prensa. Que si no marcaba ningún gol más, su temporada ya iba a ser fantástica. Cristiano juega siempre a tope, lo da todo por el equipo y si marca, marca. Y si no, no pasa nada”.
El portugués no desaprovechó la oportunidad tampoco para volver a quejarse por la dureza con la que, a su juicio, los rivales se emplean con Cristiano a diferencia, sin citarle, de Messi: “Contra él no es como con otro, ante el que los rivales se desvían, tienen miedo a meter el pie y no le toca nadie. Pero Cristiano mide metro noventa, es una bestia, tiene un buen cuerpo para que le peguen y aguanta”.