Al parecer
Lindsay Lohan ya no sabe de qué manera
llamar la atención y cada vez busca formas más extravagantes de hacerlo. Lo último de lo último que ha hecho es posar para la revista
Purple como si estuviera
crucificada. Algunos han dicho que
ha posado en plan “Jesucristo” y ha levantado algo de polémica, pero ¿no era la
crucifixión un castigo algo común en la antigüedad? Tampoco estamos aquí para defender a la actriz-cantante-lo-qué-sea pero suponemos que la fotografía debe de tener su significado.
Algunos grupos religiosos encuentran la pose de Lohan desafortunada y llena de
falta de respeto, además de que el momento es ofensivo (la cuaresma está a punto de comenzar).
Por otro lado, hay quienes dicen que la fotografía trata de dar a entender que
Lindsay Lohan ha regresado a sus raíces y que vuelve a practicar la religión católica después de haber pasado por el judaísmo, la cienciología y la cábala.
Claro está que la cantante hubiera podido elegir una forma menos llamativa de expresarlo, pero qué le vamos a hacer… lo dicho, le gusta llamar la atención a cómo dé lugar.