| Denunciante Platino
| Respuesta: Los que no han estrenado el sentido común Cita:
Iniciado por Maria R! :) Las universidades públicas no pueden hacer más cuando no disponen de los recursos suficientes para invertir en la mejora de la infraestructura, adquisición de contenidos y proyectos de ciencia y tecnología. Eso en gran parte es responsabilidad del gobierno, que no invierte lo suficiente en educación por cuenta del presupuesto desbordado otorgado a mantener la guerra y la campante corrupción favorecida por el mismo. Las protestas, por lo tanto, se han convertido en el único mecanismo que tiene el magisterio y la comunidad educativa para que el gobierno acceda a las justas exigencias que hacen. Si no quieren ver afectada su movilidad para ir a ver una película al cine, deberían pensar dos veces antes de elegir y dejar de pensar en sí mismos. | Y dale con que el responsable es el gobierno. Los recursos que las instituciones públicas no son pocos, de hecho por la presión de estos impresentables de Fecode lograron que Duque aumentara el presupuesto acorde a sus exigencias. Ahora tendremos que pagar más impuestos. Sin embargo, no se les ha ocurrido pensar que el problema está también en cómo manejan las universidades los recursos que reciben? Para ponerles un ejemplo, un estudiante de la Nacional le cuesta al Estado 36 millones de pesos al año, que es incluso superior al costo anual por matrículas en la Universidad de los Andes (de las privadas, la más cara del país), pero es poco lo de ese dinero que se invierte realmente en el estudiante. La mayoría de ese costo se va a pagar funcionarios contratados por las directivas de las universidades con fines no especificados. Luego se quejan de que no hay dinero, pero resulta que esa corrupción que invade a todas las esferas de la sociedad, también invade las universidades. Cita:
Iniciado por Maria R! :) Hay una enorme diferencia entre el liberalismo clásico y lo que hoy llaman libertarismo. Adam Smith menciona en su obra "La Riqueza de las Naciones" que el mercado debía regularse automáticamente. Algo que suena lógica pero complicado de realizar en la práctica, puesto que la única forma de regular el mercado es con una intervención del Estado para evitar los abusos y la creación de monopolios. Precisamente esa flexibilidad total que tuvo el mercado causó las dos más grandes crisis económicas de la historia reciente de la humanidad.
El liberalismo clásico es funcional, pero haciendo uso de ciertas regulaciones del Estado, tal como lo sugirió John Keynes. Por eso hoy las naciones más prósperas han sido quienes se han acogido a las tesis keynesianas, hoy promovidas por gran parte de los economistas más influyentes del mundo. El libertarismo, por su parte, se acoge a las tesis de las Escuelas Austriaca y de Chicago, que han probado más de una vez su fracaso rotundo, al generar enormes desigualdades económicas, generación limitada de riquezas y promover una mentalidad egoísta y carente de empatía. Pero adicionalmente, se denominan liberales cuando muchas de las tesis sociales que defienden son conservadoras en extremo, incluso que rayan con el fascismo (libre porte de armas, oposición al aborto bajo todas circunstancias, patrioterismo). Son en sí una contradicción en su definición. Por eso lo veo más como moda que como filosofía de vida. | Nuevamente te equivocas. Los libertarios no necesariamente tenemos un pensamiento homogéneo y tenemos diferencias unos de otros. Si en algo coincidimos es en que el Estado debe ser reducido y sus funciones puntuales están en la seguridad y la justicia, además de velar para que los tres derechos básicos que tenemos todos los ciudadanos se garanticen: el derecho a la vida, el derecho a la libertad y el derecho a la propiedad.
La mayoría coincidimos en que la economía de libre mercado es la manera más eficiente de generar riquezas y hacer que más ciudadanos participen de la generación de la misma. El libertarismo aboga por la igualdad de los ciudadanos ante la ley, sin distinción por género, raza, religión o preferencias sexuales, además de velar por la libertad de los individuos para vivir sus vidas y ejercer sus derechos sin afectar la vida y los derechos de otros.
Pero también hay diferencias, especialmente en temas sociales. Hay quienes se denominan liberales en lo económico y conservadores en lo social. Yo, por ejemplo, me opongo al "aborto libre, seguro y gratuito" que piden los colectivos feministas en algunos países, pero considero que las causales contempladas en la constitución colombiana para la práctica del aborto están bien y deben mantenerse, aunque con mayores controles. Sin embargo, estoy a favor de la eutanasia, el matrimonio entre parejas del mismo sexo y la adopción de menores por estas parejas. Soy un liberal moderado en lo social, porque si bien defiendo aquello de "todas las libertades, todo el tiempo", la libertad total no siempre es alcanzable y cuando el ejercicio de ésta comienza a afectar a otro, es donde están los límites. |