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Juan Gabriel Vásquez es uno de los escritores brillantes que ahora tiene Colombia. Pertenece a una nueva generación, lejana de los odios ancestrales que mira una Colombia diferente. De ahí, con sobrada razón, que siente su voz de protesta ante el matón de vereda que, igual que lo hizo con el país, maltrata del idioma, compitiendo con el vecino, que no se queda atrás:
Cita:
Las 89 tesis de Uribe
Por: Juan Gabriel Vásquez
Leo los 89 escupitajos que lanzó Uribe —convertido desde hace tiempo en una figura risible, una vieja loca que grita por los corredores— y me pregunto cuán bajo puede caer un expresidente.
En países con más cultura democrática, este saboteador desquiciado ya habría sido abandonado por la política y por los votantes. Pero en nuestra pobre Colombia no se piensa que esos trinos de analfabeto puedan ser un comportamiento indigno; por no pensar, no se piensa siquiera en las implicaciones de que un expresidente escriba tan mal. No me refiero a la redacción de adolescente vago: ya sé que para muchos las nuevas tecnologías justifican y aun exigen el atropello de la lengua, a pesar de que todos los días hay ejemplos de que se puede escribir un trino inteligente, ingenioso y agudo sin pelearse con la puntuación. Uribe, en cambio, debió de sentir que su mensaje era mucho más importante que informarse sobre los usos de la coma, esa cosa tan rara.
En los trinos de Uribe, las preposiciones y las concordancias son como sindicalistas que uno se saca de encima; la mera sindéresis parece una concesión que no se le debe hacer al enemigo. Sí, lo confieso: el contacto con los 89 escupitajos me ha llenado de una irreprimible nostalgia por esas épocas en que los presidentes no eran completamente iletrados. Caro matoneó a la oposición, pero tradujo a Virgilio. Laureano Gómez incendió al país, pero era un orador brillante que hablaba en párrafos perfectos. Uribe, en cambio, ha matoneado a la oposición, pero también la gramática, y ha incendiado al país, pero también la dialéctica. Yo declaro no entender qué significa esto: “GbnoSantos3años: hace escándalo protagónico a la salud”. Claro, Uribe siempre se ha jactado de tener una comunicación privilegiada con sus votantes. Ahora vemos a qué se refería, pues sólo a través de la telepatía se puede entender esto: “derrocha que por nuestro Gbno en lugar de perder autosuficiencia en petróleo se construyó gran producción”. El Diccionario de Rufino José Cuervo acaba de sacudirse en mi biblioteca.
Lo más grave, sin embargo, no es el resentimiento político ni el analfabetismo funcional. Lo grave es la deshonestidad de Uribe: en este sartal de acusaciones, no hay una sola prueba. Me dirán ustedes que los 140 caracteres no permiten extenderse; pero un debate entre presidentes debería hacerse con argumentos fundados, no con balbuceos de primate que no prueban lo que dicen ni tampoco admiten réplica. “GbnoSantos3años”, escribe el escupidor, “ofrece impunidad y elegibilidad a responsables de atrocidades de Farc”. Mentira: Uribe mezcla las pretensiones de un negociador con lo que el otro ha concedido. El escupidor escribe: “desorienta a las FFAA con orden de combatir narcotráfico y contraorden de legalización de drogas”. También mentira: Santos no ha dado la orden de legalizar la droga, porque eso no es posible. Sólo ha reconocido la necesidad del debate.
En los 89 escupitajos de Uribe hay algunas medias verdades, muchas manipulaciones baratas y una cantidad inverosímil de mentiras y calumnias, y Uribe no ha sentido ni siquiera la necesidad de camuflarlo. Sabe que no tiene que hacerlo: que sus seguidores tragarán entero, que le creerán lo que escupa. Y yo me pregunto: ¿no se dan cuenta del poco respeto que les tiene?
Tiene razón en muchas cosas
Por muchas cosas es buena la oposición
Pero hay que tener cuidado como se hace
Más teniendo en cuenta lo que se juega el país
Al final reconoce que hay medias verdades y muchas mentiras, inició su análisis con lo de la forma de "escribir" en twitter, donde creo que va a ser difícil ahondar en algo con el limitado uso en la cantidad de palabras o carácteres (no uso twitter y no sé exactamente). De los 89 escupitajos sólo habló de dos... seguró también le limitaron el espacio en la editorial...
Y eso sí, le hace el quite a los debates de verdad. Es que AUV es todo un saltinbanqui
Todos, bueno, no todos, escasamente un 20% que todavìa tiene algo de memoria, recordamos como rehuso afrontar debates aante Gaviria y Serpa en su campaña de reelecciòn en el 2006. Es que lo de èl es màs el slogan que no necesita ser explicado sino repetido hasta la saciedad miles de veces para que cale en la sociedad.