DeNunCianDo  
Denunciando   Video Porno luly bossa Completo   Video Porno Sandra Muños Completo   Alejandra Omaña Primer video porno   Lina Arroyave, DESNUDA, la mama del hijo de Kevin Roldan   

Retroceder   DeNunCianDo » ..:::: CoMuNiDaD DeNunCianDo.CoM ::::.. » Discusiones Generales » Politica y Sociedad

Politica y Sociedad Espacio dedicado a la información y discusión de todo lo relacionado con nuestro país, departamento y ciudad, pero también de todo aquello que ocurre en el mundo. Noticias, fenómenos sociales y datos históricos tienen su sitio aquí. Todas las opiniones se aceptan siempre y cuando se hagan respetando a los demás y sin insultos.

Hola Invitado!
Tómate un minuto para registrarte, es 100% GRATIS y no verás ninguna publicidad! ¿Qué estás esperando?
tapatalk Para Ingresa a Denunciando.com por medio de TapaTalk Clic ACA
Registrarse Ahora
Politica y Sociedad »

Estafados Unidos de América

Participa en el tema Estafados Unidos de América en el foro Politica y Sociedad.
....



Temas Similares
Tema Autor Foro Respuestas Último mensaje
Colombia tercero de la Copa América, venció 1-0 a Estados Unidos jav01 Noticias 5 27-06-2016 09:08:45
Copa America: COLOMBIA DERROTÓ 2-0 A ESTADOS UNIDOS JOHN777 Noticias 7 05-06-2016 20:18:02
UNASUR reitera el llamado al gobierno de los Estados Unidos de América PEDROELGRANDE Politica y Sociedad 0 19-03-2015 22:37:13
¿Están perdiendo América Latina los Estados Unidos? SpitfireII Politica y Sociedad 5 19-06-2013 22:08:30
Se jugara la Copa America en Estados Unidos 2016 DarkPit Noticias 10 27-10-2012 09:27:49

Like Tree2Me Gusta
  • 2 Post By Heráclito

Respuesta
Herramientas
 
Antiguo , 07:07:06   #1
Predeterminado Estafados Unidos de América Calificación: de 5,00

Los mejores licores
Para reflexionar:

Cita:
Estafados Unidos de América

Por MARTÍN CAPARRÓS 27 de septiembre de 2018


El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante una conferencia de prensa el 26 de septiembre de 2018 Credit Carlos Barria/Reuters

BARCELONA — Es difícil predecir cómo verán el mundo actual los historiadores dentro de cien años. Pero —si es que hay historiadores, si es que hay mundo— seguramente se divertirán leyendo a esos idiotas que tratábamos de imaginar cómo verán el mundo actual los historiadores dentro de cien años.

Así que para entretenerlos podríamos arriesgar, por ejemplo, que dirán que el final del ciclo americano —el “siglo americano”, tan largo, tan potente— empezó cuando un candidato presidencial inverosímil dijo que había que “volver a hacer grande a Estados Unidos” y, en lugar de reírse de su barbaridad, sus compatriotas lo votaron.

O sea: que ese fue el momento en que millones y millones de estadounidenses coincidieron en que su país ya no era grande. Y entonces ese presidente —demagogo al fin— lo asumió y gobernó para confirmarlo. A eso, en esos tiempos, dirán, llamaban populismo. Y que el hombre había entendido lo que sabe cualquier mago de cabaret: que para hacer el truco hay que lograr que el público mire otra cosa, y que entonces desviaba la atención general con sus gestos y desplantes; que la política, entonces, era eso que pasaba mientras el presidente decía tonterías. Y contarán que empezaron unos años raros: que millones de estadounidenses perdieron ese respeto que los unía a la institución presidencial, a su jefe supremo.

Es lo que está pasando: hasta ahora, la mayoría de los estadounidenses tenía un respeto casi reverencial por Mr. President, aunque fuera un truhan como aquel Nixon o un incompetente como algún Bush. Pero el señor Trump consiguió destruirlo, con el simple expediente de mostrarles que un presidente también puede pensar, hablar y actuar como un patán.

Al principio, su patanería tuvo un efecto útil para Estados Unidos: lo convirtió, retrospectivamente, en un país espléndido. Frente al presente humillante que producía el nuevo presidente, el pasado se veía tanto mejor que lo volvieron magnífico. Un articulista ignoto lo escribió en los primeros días de su gobierno: “Ahora el espejo roto del señor Trump hace que políticos, columnistas, actrices de Hollywood y otros opinadores despechados extrañen ese ‘ejemplo para el mundo’ —así lo llaman algunos— que solían ser los Estados Unidos de América”.

Y el plumilla citaba, para rebatir esa construcción, datos de aquel país a. T. —antes de Trump—: que en él la desigualdad crecía sin cesar, que un uno por ciento de las personas concentraba un tercio de las riquezas, que otro uno por ciento —o casi— estaba preso, que solo la administración Obama había deportado a tres millones de inmigrantes, que solo en 2016 había lanzado 26.000 explosivos sobre Asia, que la mitad de la población apoyaba la pena de muerte, que sus billetes decían “En Dios confiamos” y cuatro de cada diez adultos creían que un dios había creado al hombre en su forma actual hace menos de diez mil años, que habían decidido que los gobernara un multimillonario machista y racista y gritón. Ese era el país que el señor Trump consiguió hacer grande en la memoria.

Pero, una vez disipada esa primera ventaja, una vez difuminada la nostalgia por ese paraíso que nunca había sido, los estadounidenses se quedaron a solas con su presidente. Y entonces, de pronto, los atacó ese momento abominable en que uno entiende que eso que cree que solo les pasa a los otros les pasa a todos: que tú, que él, que yo también nos vamos a morir. Y que todos somos susceptibles de tener un bufón en el puesto de mando.

Fue horrible. La mayoría de los estadounidenses siempre se habían reído —o condolido— de esos países donde pasaban esas cosas. Siempre se habían reído —o condolido— de los políticos payasos del resto del mundo, subidos a ese banquito o superioridad moral que suponía que ellos no eran así, que no hacían esas cosas. Fue bruto golpe cuando tuvieron que aceptar que sí.

En el resto del mundo hubo, entonces, sonrisas de sorna. Y no fue por Schadenfreude, esa palabra solo alemana para decir el placer de ver cómo a otros les va mal. Fue, más bien, el gusto levemente vengativo de ver bajarse del púlpito o banquito a los que solían mirarnos desde arriba. Y la esperanza de que, menos soberbios, aprendan a ver el mundo de otro modo, más amable, más modesto, más empático: como si todos fuéramos un poco más iguales. En eso, por lo menos.



________________________

Martín Caparrós es periodista y novelista. Es autor, entre otros libros, de "El hambre". Nació en Buenos Aires, vive en Barcelona y es colaborador regular de The New York Times en Español.
Fuente: The New York Times

Comentarios Facebook

__________________
Heráclito no está en línea   Responder Citando

compartir
                 
Gold sep Silver sep Donar

marcaNo Calculado   #1.5
SponSor

avatar
 
Me Gusta denunciando
Estadisticas
Mensajes: 898.814
Me Gusta Recibidos: 75415
Me Gustado Dados: 62988
Fecha de Ingreso: 02 jun 2006
Reputacion
Puntos: 1574370
Ayudante de Santa está en el buen caminoAyudante de Santa está en el buen caminoAyudante de Santa está en el buen caminoAyudante de Santa está en el buen caminoAyudante de Santa está en el buen caminoAyudante de Santa está en el buen caminoAyudante de Santa está en el buen caminoAyudante de Santa está en el buen caminoAyudante de Santa está en el buen caminoAyudante de Santa está en el buen caminoAyudante de Santa está en el buen caminoAyudante de Santa está en el buen caminoAyudante de Santa está en el buen caminoAyudante de Santa está en el buen camino
emoticon Re: Estafados Unidos de América

 
Los mejores licores
 
   
   
_______________________________________________
Publicidad :)
conectado
Respuesta
Los mejores licores

Etiquetas
america, estafados, unidos




La franja horaria es GMT -5. Ahora son las 05:00:43.
Desarrollado por: vBulletin® Versión 3.8.9
Derechos de Autor ©2000 - 2026, Jelsoft Enterprises Ltd.
DeNunCianDo.CoM ©
DeNunCianDo


Page generated in 0,06970 seconds with 13 queries

SEO by vBSEO