Tema: Fui Infiel
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Antiguo 07-08-2013 , 00:10:01   #2
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Predeterminado Respuesta: Fui Infiel

Volvimos a la mesa y ya algunos empezaban a despedirse pero mi esposo no quería irse así que lo esperé un momento. Tras unos momentos y mientras yo hablaba con la tía del joven mi esposo me llamó y me dijo que iríamos a casa de Rodrigo, quien era el padre de mi joven amante. Yo simplemente accedí mientras el joven sonreía y me miraba pícaramente. No tuve más remedio que tomar mi bolso y salir con él. La casa de Rodrigo era relativamente cerca así que todos (14 aproximadamente) nos fuimos caminando hacia allí. Al llegar al lugar Mariela, la esposa de Rodrigo nos invitó a sentarnos y colocó un poco de música mientras el joven traía un par de sillas pues las que había en la sala no alcanzaban para todos. Nos acomodamos y el joven se sentó junto a mí y seguía halagándome. Nuevamente la gente empezó a bailar y él no desaprovechó la oportunidad y me invitó a hacerlo.

Mientras bailábamos él se acercaba y suavemente me decía al oído que ya tenía la verga dura, pero yo aparentaba no prestarle atención. Terminamos de bailar y el joven me dijo que iría un momento al baño, así que se retiró pero yo estaba muy caliente y no podía aguantar. Sin que él lo notara salí tras él y cuando él se disponía a cerrar la puerta del baño salté sobre ella para impedirlo y luego entrar allí con el joven. Cerré la puerta con seguro y le cogí directamente la verga que estaba flácida mientras nuevamente lo besaba y él tomaba otra vez mi culo. Esta vez él subió lentamente mi falda sin soltar mis nalgas y tras tenerla sobre mi cintura empezó a tocar mi sexo con sus dedos lo cual me puso aún más cachonda. Él metió la mano por la parte trasera de mi tanga y desde allí la deslizó hasta mi conchita que ya estaba húmeda empezando a masturbarme.

Él sacó su mano de la tanga y la pasó por mis senos para luego volverla a acomodar dentro de mi húmedo clítoris pero esta vez por el frente de la tanga. Él me masturbaba realmente bien mientras besaba suavemente mi cuello así que yo le dije que me llevara a su cuarto. Bajé mi falda y la puse en su sitio mientras él abrochaba su pantalón guardando su verga ya dura.

Él pasó a la sala y le dijo a su madre que yo tenía dolor de cabeza y que me acostaría un momento en su cama así que la iba a cerrar con seguro para que no me molestaran por lo que su madre accedió sin problema. Ella misma me guió al cuarto del joven y me dijo que descansara tranquila que nadie me molestaría. Al rato llegó el joven, abrió la puerta y me dijo que ya podíamos hacer lo que quisiéramos, aunque en ese momento yo estaba acostada en la cama descansando.

Él cerró la puerta y se tiró sobre mí besándome mientras rozábamos nuestros sexos e intentábamos infructuosamente quitarnos la ropa. Así que lo levanté hasta que sin parar de besarnos logramos quedar de pie. Daniel insistía en agarrarme el culo mientras yo desabrochaba su camisa para poder quitársela. Al quitársela, me aseguré de no sacarle la corbata pues era una de mis fantasías follar a un hombre que por vestido solo llevara una corbata. Yo pude notar que a pesar de su delgadez, Daniel tenía un abdomen muy bien trabajado y no paraba de apretar mis nalgas mientras su erección cada vez era más evidente para mí. De repente él empezó a besar mi cuello y yo me humedecía cada vez más.

Daniel no cesaba de besar mi cuello y tras soltar mi culo empezó a sobar mis senos. No tardó mucho en quitarme la blusa que llevaba y sin vacilar soltó mi sostén el cual cayó sobre mis pies. Daniel con gran habilidad lamía mis duros pezones y metía su mano bajo mi falda buscando mi concha la cual rápidamente encontró.

Sin parar de lamer mis pezones y tetas, con sus dos manos y hábilmente desabrochó mi falda y bajó la cremallera de esta la cual cayó al suelo en un segundo. Él a través de mi tanga pasaba sus dedos por mi rajita mientras yo enloquecida agarraba su cabello fuertemente (Antes de continuar debo decir que la tanga que traía no era muy convencional pues aunque a la vista parecía normal a pesar de su transparencia, la tela que la formaba no estaba unida totalmente ya que en la mitad de la prenda no había unión). Daniel metió sus dedos a través de mi tanga y pasaba sus dedos por toda mi rajita la cual estaba toda mojadita. Daniel comenzó a meter dos de sus dedos en mi concha mientras aún lamía todo mi pecho.

Tras un corto momento Daniel me llevó hacia su cama y tras sentarme allí, él se arrodilló en el suelo donde separó mis piernas y abriendo mi tanga y concha introdujo su lengua al máximo produciéndome un placer que sentí en todo el cuerpo. Él lamió un par de veces mi clítoris tras lo cual volvió a penetrarme con su lengua la cual movía con una capacidad excepcional produciéndome un orgasmo increíble. Daniel había hecho un trabajo excepcional así que tras recuperarme y mientras él aún lamía mi concha caliente lo tomé por su corbata y lo traje sobre mí para besarlo. Él no sacaba sus dedos de mi concha así que lo tiré boca arriba para poder sacar su verga. No hubo gran problema pues él ayudó y rápidamente me dio una mano para despojar sus vestiduras. Cuando tuve su verga dura frente a mí pasé mis manos por su extensión pero él tenía otro plan pues tomó mi cabeza y la acercó a su miembro lo suficiente para dejar mi boca rozándolo.

Pasé mis labios a través del tronco de aquel falo y pasaba mi lengua por su cabeza. Él estaba excitadísimo y las venas de su verga se hacían cada vez más notorias y yo buscando su orgasmo succionaba con gran fuerza. Tras un rato de aquella mamada él dijo:

Te gusta mi verga, ¿verdad?

Si, es sensacional.

¿Quieres que te la meta?

No aguanto un segundo más sin sentirte dentro de mí.

Tras esto Daniel me tomó por los hombros y me levantó dirigiéndose al cajón que tenía junto a su mesa mientras yo rápidamente me quitaba la tanga. De allí sacó un condón el cual iba a utilizar pero yo se lo arrebaté mientras tomando su pene descubierto lo acerqué a mi concha para que él me penetrara. Daniel pasó su mano por su verga dos veces para luego introducirla lentamente por mi vagina. Al fin su pene estuvo en mí y él se tiró sobre mí mientras metía y sacaba su pene de mi cuevita. Él era algo inexperto así que decidí darle una pequeña clase.

Lo tomé por los hombros y sin que él sacara su pene de mis entrañas, logré que él se pusiera de pie en el suelo para luego levantar mies piernas y colocarlas sobre sus hombros. Él tomó mis piernas y como si fueran una palanca las movía hacia delante y hacia atrás para continuar con su penetración, la cual era cada vez más profunda. Daniel no paraba de bombearme y yo no pude resistir más, agarré fuertemente la cama y con un gemido le hice saber a mi amante que había llegado a un nuevo orgasmo, pero él no se detenía y continuaba insertándome su polla dura en el chochito a la vez que lamía mis piernas que aún estaban cubiertas por las medias veladas que traía.

Tomé su polla con la mano para retirarla de mi concha y agarrando al joven por su corbata lo tiré sobre la cama para luego levantar su polla y enterrarme en ella sintiendo un placer enorme. Daniel amasaba mis tetas mientras yo saltaba sobre su miembro enterrándolo hasta el fondo de mi sexo. Tras un par de minutos, empecé a hacer movimientos circulares sobre su pene mientras él decía

Marta, eres la mejor

¿Te gusta?

Tú eres la mejor follando

¿Seguro?

Ni siquiera una puta podría igualarte

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