| Staff Retirado Con Honores Denunciante Dorado
| Respuesta: ILUSTRACIONES: Los seres de H.P. LOVECRAFT Y´Golonac: Dios de la perversión y la depravación. Habla el idioma de los humanos y los entiende, al igual que el manipulador dios Nyarlathotep; pero a diferencia de este, Y´Golonac es muchísimo más perverso y sádico. A veces puede ser invocado simplemente leyendo su nombre (no necesariamente en voz alta, leerlo es suficiente) en las Revelaciones de Glaaki, un tomo de oscuro conocimiento que habla sobre las deidades y criaturas del valle del Severn.
Y'Golonac se encuentra aprisionado tras un muro de ladrillos rojos en unas ruinas desconocidas. Su verdadera forma es incierta, pero cuando posee a un anfitrión humano para manifestarse aparece como un hombre grotescamente obeso, que carece de cabeza y cuello, con una boca llena de dientes afilados en cada una de sus manos, por las cuales emite una perturbadora y sarcástica voz. Busca a humanos que lean literatura prohibida y perversa para convertirlos en sus servidores. Cuando es invocado, Y'Golonac ofrece a su invocador el dudoso honor de convertirse en su sacerdote, o simplemente se limita a devorarlo. Yog-Sothoth: Es uno de los dioses Exteriores y está conectado con todo el tiempo y espacio, aunque está supuestamente atrapado fuera del universo que habitamos. Es omnisciente. Algunos creen que es el único capaz de darle pelea y vencer a Azathoth. "El Observador y el Dintel", "La Llave y la Puerta", "El Todo-En-Uno", "El Oculto", "El Abridor del Camino" son algunos de sus sobrenombres. Su forma característica es la de un conjunto de gigantescas burbujas brillantes; se lo suele describir también con ojos y tentáculos.
Yog-Sothoth lo sabe todo y lo ve todo. "Complacer" a esta deidad puede acarrear conocimiento de multitud de cosas. Sin embargo, como muchos seres en los Mitos, ver o aprender demasiado de él trae desastres, a menudo consecuencias fatales. Algunos autores opinan que para ganar su favor se requiere un sacrificio humano o la servidumbre eterna al dios. Ctoniano: (del griego chton, "tierra" ). Son una raza de gigantescos y monstruosos gusanos de tierra. De su boca salen cantidad de tentáculos de calamar, y presentan una piel muy dura, cubierta de limo.
Estas criaturas excavan y causan derrumbramientos. Cuando se reúnen grandes grupos de ellos pueden provocar terremotos. Su aparición va acompañada de un sonido parecido a un cántico. Pueden excavar a través de la roca como si se tratase de mantequilla, y no necesitan respirar. Sin embargo son extremadamente sensibles al agua. Aunque su capa de limo sirve para protegerles de las cantidades más pequeñas de agua, un inmersión completa en este medio supondría su destrucción. Cuando excavan, estos monstruos son capaces de evitar las cantidades significativas de agua al saber distinguir el relativamente bajo perfil de eco propio del agua y de sus sedimentos.
Los ctonianos adultos son capaces de soportar temperaturas enormes de hasta 4.000ºC. Puede ser que la mayoría de estos seres viva en el núcleo de nuestro planeta, y que los únicos que se dediquen a explorar la helada corteza donde habita el hombre sean los proscritos, los vagabundos o los que hayan sido atrapados por una corriente ascendente de magma. Quizá migren a la superficie para reproducirse, ya que los más jóvenes de entre ellos no pueden soportar el calor extremo. No se sabe realmente cuáles son sus motivaciones. Son muy protectores con sus crías.
El más grande e importante ejemplar de la raza es el titánico Shude M´ell. Mi-go: Raza extraterrestre descrita de la siguiente manera: "...seres rosados de unos cinco pies de largo, con cuerpos revestidos de un caparazón provisto de grandes aletas dorsales o alas membranosas y varios pares de patas articuladas, y con una especie de intrincada forma elipsoide, cubierta con infinidad de antenáculos, en el lugar en que normalmente se encontraría la cabeza." (...) "...una especie de grandes cangrejos de color rojizo, con muchos pares de patas y dos grandes alas como de murciélago en medio del lomo. Unas veces caminaban sobre todas sus patas y otras solamente sobre el par trasero, utilizando las restantes para transportar grandes objetos de naturaleza desconocida.
—H.P. Lovecraft, "El susurrador en la oscuridad".
Debido a la poca luz de su planeta no tienen- ni necesitan- ojos, pero tienen otros sentidos para la percepción. Sus ciudades son oscuras repletas de torres, templos y enormes puentes ciclópeos. Como no necesitan ver no tiene ventanas en sus edificios.
Estos seres obtienen un mineral que les es vital de diferentes puntos de la Tierra; en especial Vermont, Europa y el Himalaya; en general tratan a los humanos con indiferencia y se mantienen lejos de ellos pero si son observados pueden ser violentos. Los mi-go viajaron desde otra Galaxia hasta Plutón que ellos llaman "Yuggoth" hace muchos eones escapando de una guerra contra los Primigenios. En dicho mundo son capaces de construir el extraño metal tok'l (que usan para los cilindros que transportan cerebros humanos). Invadieron la Tierra en el Jurásico y arrinconaron a los Antiguos en el norte.
Los mi-go no tienen un código moral humano, y son capaces de realizar experimentos con seres humanos, incluyendo la extracción de cerebros que los contienen en extraños cilindros donde la mente permanece consciente. |