El problema se origina en las religiones mismas, que se basan en actos de fé, sin soportes objetivos de lo que afirman. Por lo tanto, lo que diga cualquier loco por ahí no puede ser rebatido porque igualmente se convierte en acto de fé ante el cual simplemente se cree o no se cree. Mejor dicho, Marx tenía mucha razón cuando afirmo que "la religión es el opio del pueblo"; y no excluyo a ninguna religión, pues cada una es peor que las otras.
__________________ Las opiniones son como los culos; cada cual tiene el suyo. Porque la vida es impredecible, comámonos primero el postre Al sometimiento de los pueblos ustedes lo llaman civilización y al desierto que dejan tras las guerras, paz... |