, 01:52:01
|
#1 |
Staff Retirado Con Honores Denunciante Dorado | Las escobas voladoras y otros misterios de las brujas
Calificación: de
5,00 | La fórmula para volar
Quienes se acercaban a una bruja corrían el riesgo de morir o simplemente de volar. Algunas cubrían sus cuerpos con una mezcla de plantas alucinógenas como la belladona o la mandrágora que, con sus efectos narcóticos, daban la impresión de que levitaban.
A su lado solía estar una escoba, un objeto tradicionalmente asociado a la mujer, que también se embadurnaba con el mismo ungüento mágico. “Tenían un alto conocimiento de las propiedades de las plantas. Conocían la distancia entre una dosis certera y otra letal. Había brujas buenas, a las que la gente acudía si alguien estaba enfermo, pero también había malas. Hay casos de brujas perversas a las que no se les podía contradecir. Y casos de personas que acudían a una bruja blanca para sanarse del hechizo de una mala “
Tanto brujas como magos solían llevar la rueda de vera, un pliego en el que aparecían polos opuestos: vida y muerte, salud y enfermedad. A través del artificio profetizaban si una persona iba a morir o si iba a tener prosperidad.
“A diferencia de las mujeres los hombres tenían una formación libresca y universitaria en temas astrológicos, no sólo en España sino en las principales ciudades de Europa. Gobernantes y religiosos reclamaban la presencia de nigromantes y brujos para conocer su destino”
Había brujas y magos que creían en sus poderes y otros, como Jerónimo de Liébana, que los fingían.
Famoso en su tiempo por conocer la fórmula de la invisibilidad, logró engañar al conde Duque de Olivares, mano derecha del rey Felipe IV.
“Le dijo que en las playas de Málaga había un tesoro escondido. Que debajo de la tierra un genio le estaba esperando. Escarbaron durante días y al final se dieron cuenta del engaño. Liébana fue juzgado por la Inquisición y enviado a la cárcel”,  |
| |