“Creíamos que estaba dormido, pero al moverlo vimos que tenía dos tiros en su cuerpo. ¡Estaba muerto!” Fue lo que dijeron algunos habitantes del barrio Nápoles de la ciudad de Cali, después de conocer la muerte de un hombre a quien apodaban ‘Portero’.
Los datos recogidos por los investigadores señalan que el ciudadano, de quien no se conoció su identidad, tenía aproximadamente 35 años y había llegado a este lugar caleño hacía tres meses procedente del puerto de Buenaventura, donde logró obtener el cariño y la confianza de sus habitantes y comerciantes quienes lo solicitaban para que les hiciera los mandados y algunas diligencias al centro de la ciudad. Por este motivo al verlo acostado, como si estuviera dormido en la calle, les causó curiosidad y al tratar de despertarlo se dieron cuenta de que lo habían matado.
Por ahora los móviles y los autores de este hecho criminal no son claros.
¿Venganza?
Una de las hipótesis que se manejan es que se pudo tratar de alguna deuda o venganza personal que el hombre tenía y traía del puerto sobre el Pacífico.
El cadáver estaba en la calle 1 con la carrera 76 y según el informe de los forenses registraba dos balazos en el pecho y se presume que fueron hechos con una pistola silenciosa, pues nadie vio ni escuchó nada, solo se percataron cuando vieron el cuerpo tirado en el pavimento.
Los restos humanos fueron llevados a la morgue para lograr su identificación y de esta manera ubicar a sus allegados para que reclamen el cadáver.
De los criminales no hay pistas y son muy pocas las evidencias recolectadas.
Era afrodecendiente, vestía zapatos negros, camiseta manga larga azul y jean, alto, delgado, sin más datos.
Los funcionarios de la Sijín adscritos a la Policía fueron los encargados de hacer las labores de inspección.
“Sabíamos que había llegado de Buenaventura, pero poco hablaba de su familia, por eso no conocimos mucho de él, era una persona tranquila, callada y colaboraba con los mandados”, relató uno de los comerciantes.