Nadie podría diferenciar a simple vista un vaso de agua y otro de polonio. Una vez extraído de otros materiales radioactivos, el compuesto es transparente y líquido, “igual que el agua”, explica Eric Ansoborlo, radioquímico de la
Comisión de la Energía Atómica de Francia. “Si has logrado conseguir un poco de polonio, usarlo es ciertamente la mejor manera de envenenar a una persona”, resalta este radioquímico que trabaja en uno de los mayores complejos de investigación nuclear de Francia.