Denunciante Bronce
| La mordedura que cura
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5,00 | Los científicos están desentrañando el potencial médico del veneno. Por Jennifer S. Holland, febrero de 2013 El veneno de serpientes como la mamba de Jameson (la de esta imagen, fotografiada en Camerún) podría utilizarse muy pronto para tratar diversas cardiopatías.  El biólogo Zoltan Takacs, experto en venenos, atrapa una serpiente marina rayada en aguas de las islas Fidji. La mordedura tóxica de este ofidio causa la parálisis de su presa (la fuerte y veloz anguila) para impedir que huya.  Cuesta verlo, pero más vale evitarlo: es un pez roca verrugoso en un arrecife del Pacífico. Si el veneno de sus espinas dorsales no le mata a uno, el dolor es tan fuerte que puede acabar suplicando que le amputen la extremidad afectada.  El factor sorpresa da a la víbora rinoceronte de Camerún ventaja sobre su presa. Luego, su veneno letal de efecto ultrarrápido remata el trabajo. Las víboras aportan toxinas muy valiosas, que se usan en fármacos para la hipertensión y las cardiopatías, y para controlar hemorragias en el quirófano.  Los colmillos huecos de la mamba de Jameson inoculan unas toxinas que pueden causar parálisis respiratoria, y la muerte de una persona en unas horas.  Esta cobra de Taiwan, una especie que escupe su veneno, es uno de los muchos ofidios criados en búnkeres de hormigón en Le Mat Village, en Hanoi. En Vietnam y en el resto del sudeste asiático se venden cobras y otras muchas serpientes para su consumo.  Un criador de serpientes exhibe una de sus cobras reales. La economía de su pueblo, cercano a Hanoi, depende en gran medida del comercio de serpientes.  Descalzo y con las manos desnudas, Huang Van Tan, de 59 años, busca serpientes –preferiblemente cobras– en un arrozal cerca de su pueblo. Utiliza una vara larga para introducirlas en la bolsa que lleva a la espalda. Guarda algunas serpientes como comida para su familia, y el resto las vende a un restaurante local o a un exportador. Una cobra le puede reportar unos 75 euros, mucho dinero en el Vietnam rural.  Culebras, huevos de serpiente y lagartos se infusionan embotellados en licor de arroz en un restaurante de Le Mat Village. Los lugareños afirman que la bebida alivia el dolor, mantiene la salud de los órganos y potencia la virilidad.  La bebida favorita en un restaurante de Le Mat, en Vietnam, es cobra real infusionada en licor de arroz. Los reptiles venenosos se cocinan al momento para satisfacer a los comensales más exigentes. Los guisos de cobra son caros, por lo que la mayoría de los clientes habituales piden platos menos menos costosos, acompañados quizá con un trago de licor de cobra. Fuente: National Geographic 
__________________  "Aún hay vagos destellos de civilidad en este matadero salvaje que alguna vez fue la humanidad" . |