Iniciado por +Wilfred Igual que vos, yo quisiera que todo este conflicto terminara por estas vías de la negociación. Pero es difícil, casi imposible, creer en las "buenas intenciones" de esta gente, que mientras hablan de paz en Cuba, aquí en Colombia siguen sembrando terror y muerte.
Ahora vendrás con la retahíla de que "así son los procesos de paz", de que "hasta que no se firme la paz", bla bla bla...es una opinión respetable, pero la gente la interpreta como una justificación a los actos criminales que cometen a diario las FARC. No es que piense que lo estés haciendo, simplemente creo que es una observación personal que, en varios puntos, está lejana a la realidad.
Yo no me opongo a que haya un proceso de paz, pero creo que simplemente no hay condiciones aptas para tal cosa. Las FARC siguen delinquiendo, asesinando, secuestrando, extorsionando. Es justo que se les dé la oportunidad de negociar en esas condiciones?
Un buen comienzo habría sido el cese definitivo y unilateral de sus acciones criminales, la liberación de todos los secuestrados, el reconocimiento de sus crímenes y un proceso de reparación, económica o simbólica, de sus víctimas. Un buen ejemplo lo dio hace un par de años ETA. Pero en el caso colombiano no se ha dado tal cosa. El Estado debe hacerles entender, no con palabras, sino CON HECHOS, que están derrotados, porque ya están derrotados, ya el mundo conoce la verdad sobre las FARC. No por menos ahora son considerados un grupo terrorista por muchos gobiernos y organizaciones en el mundo.
Pero ellos quieren seguir dando la pelea, mostrar que aún son fuertes, y por eso sostienen esa actitud cínica y deplorable con sus declaraciones. Porque su objetivo, en efecto, es la paz, pero su visión de la paz no es otra que el establecimiento de un estado socialista centralizado. En resumen, su objetivo no es la paz, es el poder. Es parte de su ideología, notoriamente marxista.
Mientras ellos no demuestren una real y verdadera voluntad de paz, mientras ellos persistan en su arrogancia, la gente seguirá oponiéndose a cualquier iniciativa de negociaciones.
CON EL CRIMEN NO SE NEGOCIA, EL CRIMEN SE CASTIGA! |