Plomo a ahijado de ‘Los Pascuales’
Nuevamente la localidad de Usaquén se convierte en escenario de violencia donde la muerte sigue siendo la protagonista. Esta vez, un joven de 20 años, quien era muy allegado a ‘los Pascuales’, fue asesinado ante la mirada de moradores del barrio Santa Cecilia, cuando pasaba por una de las avenidas del sector.
La víctima fue identificada como Michael Esteban Castiblanco, quien recibió tres impactos de bala en el cráneo.
Los vecinos al ver el impresionante hecho de sangre se alejaron rápidamente del sitio y prefirieron observar desde lejos las acciones que ejecutaban los policías, quienes llegaron a los pocos minutos al escenario de la muerte.
Los balazos
De acuerdo con versiones oficiales, Castiblanco en las horas de la mañana se encontraba en su casa descansando en compañía de sus allegados, quienes le manifestaron que estaban realizando los preparativos para su cumpleaños el próximo 20 de febrero. El joven agradeciendo la invitación, continuó con el diálogo y llegado el mediodía se sentó en la mesa con sus seres queridos a compartir un exquisito almuerzo.
Siendo las cuatro de la tarde, Michael Esteban se despidió y salió, al parecer, a encontrase con unos amigos. El joven empezó a caminar lentamente mientras saludaba a varios vecinos que se encontraba en el camino.
Al llegar a la carrera 1B calle 164, barrio Santa Cecilia, un hombre que se encontraba recostado contra una pared fumándose un cigarrillo al notar su presencia, lanzó de inmediato lo que le quedaba del tabaco, se llevó la mano a la pretina, sacó una pistola, le acomodó lentamente el silenciador y esperó a que cruzara frente a él. Visiblemente nervioso avanzó unos metros y cuando llegó, le apuntó a la cabeza y accionó el gatillo propinándole los disparos.
Castiblanco palideció y un fuerte chorro de sangre acompañó su caída sobre el frío pavimento.
El matón, dicen quienes presenciaron la escena, se quedó mirándolo fijamente, guardó el arma de fuego y bajó pausadamente por una de las avenidas con dirección desconocida.
“Mi hijo, no puede ser”
Poco a poco los vecinos se fueron agolpando alrededor del cadáver del muchacho que yacía boca arriba. Los curiosos tuvieron sólo unos segundos para conocer quién había sido baleado debido a que la policía los retiró varios metros.
La noticia de la muerte de Michael Esteban llegó a los oídos de su progenitora, quien junto a otros allegados llegaron velozmente hasta donde se encontraba.
La madre en el desespero cruzó la cinta amarilla y al ver a su retoño en el piso se le abalanzó y gritando le pedía que se levantara. “Mi hijo del alma, me lo mataron, no puede ser”, fueron las palabras que pronunció Argenis Barón, madre del jovencito.
Un vecino –que no quiso revelar su identidad– le dijo a los reporteros de El Espacio que él había visto a un hombre muy extraño desde horas de la mañana sentado cerca a donde ocurrieron los hechos. “Ese sujeto era sin duda el asesino”, explicó el testigo.
De otro lado, este medio de comunicación logró conocer que Michael Esteban Castiblanco Barón era uno de los mejores amigos de uno de los integrantes de ‘los Pascuales’ y que hacía parte de los afectos de esta familia.
Castiblanco fue un muchacho que, según versiones, nunca se dedicó a delinquir y que por esta razón su muerte se convierte en un enigma.