Lo decapitaron y se llevaron la cabeza ¿En qué país vivimos?
La sevicia y la maldad no tienen límites, esto quedó evidenciado en el caso ocurrido en una humilde casa ubicada en el barrio de invasión Brisas del Comunero, de la ciudad de Cali. Varios sujetos armados con sendos machete ingresaron de forma violenta, sacaron de la cama a un hombre que dormía, lo hicieron arrodillar con las manos atrás, y sin el mayor asomo de vergüenza sacaron de sus vainas los afilados machetes y le quitaron la cabeza.
El asesino quedó con la parte humana en las manos, mientras que el resto del cuerpo se desvaneció.
Esta macabra acción fue perpetrada delante de la mujer del infortunado y sus dos pequeños hijos. Luego de cometer la barbarie, los asesinos se llevaron la cabeza en una bolsa, dejando atrás el resto del cadáver, desnudo y bañado en sangre.
La mujer en medio del ‘shock’ salió a pedir auxilio, mientras los criminales se marchaban con el espeluznante equipaje.
Este crimen se registró exactamente en la calle 72W con la carrera 28D.
Las autoridades, que asumieron la investigación del homicidio, señalaron que se trató de una venganza y recordaron que estos hechos solo suceden en países africanos donde los asesinos se llevan las cabezas de sus contendores como trofeo.
El hombre fue identificado como Héctor Fabio Ortiz, de 45 años, de profesión ebanista.
Los vecinos de esta vivienda fabricada en tablas, cartón y productos reciclables, al escuchar los gritos aterrados de la señora y los pequeños, los arroparon y llamaron a las autoridades.
Uno de los residentes manifestó que el cuerpo del señor quedó tendido en el polvoriento piso, desnudo. “Era una escena espantosa, no entendemos cómo puede existir gente así de mala. Él señor era tranquilo, trabajaba como ebanista y no se metía con nadie. Le decíamos cariñosamente ‘Bigotes’”, agregó.
De los criminales solo se pudo establecer que eran afrodescendientes, altos y fornidos.
Los funcionarios de la Sijín fueron los encargados de hacer el levantamiento de los restos humanos. Por ahora los investigadores están tras la pista del resto del cuerpo que los asesinos se llevaron.