| Denunciante Dorado
| Respuesta: Aporte Criollo Polémica por muerte de patrullero Díaz ¿Otro caso Colmenares? 
Una llamada sobre las 7 de la noche materializó su miedo más profundo. Allí, al otro lado de la bocina, una voz le informó que finalmente y luego de nueve días, su hijo por fin había sido hallado.
Por un instante, sus ojos chispearon alegría, sin embargo luego de la pregunta más importante, lo único que sintió fue un gran vacío.
¿Está vivo o muerto?
- Lo lamentamos, lo encontramos sin vida-, le respondieron.
No pudo llorar en ese momento, quedó en shock. Durante más de una semana lo único que lo mantenía esperanzado era que su vástago, el patrullero Jairo Alberto Díaz, se encontrara secuestrado en algunas de las viviendas del popular sector de Villa Nidia o Cerro Norte, donde fue por última vez visto, empero, en cuestión de segundos, toda sus ilusiones se le fueron al piso.
“Él fue asesinado”
Ayer, y mientras el cuerpo de su hijo se encontraba siendo valorado por peritos forenses en el instituto de Medicina Legal, lo único que don Jairo Díaz esperaba, era que fueran encontrados los responsables de la muerte de su muchacho. Para él, el joven fue asesinado.
“Estoy triste porque sé que mataron a mi hijo, si hubiese sido accidental habría aparecido hace días, a él le dieron un golpe en la cabeza, lo escondieron y por eso fue que se murió”, manifestó el hombre, quien luego de tan triste noticia, tuvo que devolverse de su natal Manizales a donde había viajado el fin de semana pasado luego de que las búsqueda por cielo y tierra del patrullero Díaz fuera infructuosa.
Así fue encontrado
Horas después del hallazgo, este medio pudo conocer que el cuerpo del joven apareció boca abajo, encima de una piedra, con el pantalón de su uniforme rasgado y hasta las rodillas. De igual manera, su cuerpo se hallaba perpendicular al cauce de la cañada, con su cabeza en dirección al sur.
Aunque la tormenta que cayó esa tarde de lunes por el sector fue monumental, el joven no tenia rastro de fango o hierbas en su cuerpo, lo cual indicaría que el cadáver no fue arrastrado tal como han afirmado las autoridades.
Sin embargo, lo que si se encontró fue que el hombre tenía una herida abierta en su cráneo al parecer producto de un fuerte golpe. Aunque la sangre allí se encontraba seca, en el momento del descubrimiento del cuerpo, había rastros del vital fluido saliendo de su nariz.
El patrullero tenía todo su cuerpo cianótico, (morado), a excepción de sus antebrazos y manos, las cuales se encontraron muy pálidas y con la piel algo agrietada.
El Espacio, consultó a un experto forense acerca de la manera como fue encontrado el joven. El perito, que lleva cientos de necropsias en su haber, aseguró a este medio que de haber sido un accidente o un ahogamiento en agua, el cuerpo estaría hinchado y por las condiciones climáticas y de terreno, en alto grado de descomposición; esto teniendo en cuenta que la semana pasada fue una de las más calurosas del mes.
Igualmente y tal como lo afirmó el padre de la víctima, durante toda la semana, decenas de miembros del equipo de rescate y salvamento de la Policía, (PONALSAR), infructuosamente, estuvieron buscando al joven por varios afluentes del sector. Incluso, en la mañana del lunes, varios socorristas estuvieron en el lugar.
¿Otro caso Colmenares?
Todas estas pruebas permiten deducir que, contrario a lo que afirma el dictamen de Medicina Legal, entregado en la noche de ayer, el patrullero Díaz, no tuvo una “Muerte violenta accidental”, ni que su deceso se produjo, tal como lo aseguró el doctor Carlos Valdés, director de esta institución, desde la fecha de su desaparición.
Según el concepto de la entidad, luego de 10 horas de exámenes, se estableció que Jairo Díaz habría muerto por politraumatismo secundario a caída de altura y que debido a la fuerte corriente, su cuerpo fue sacado de las profundidades de los caños del sector y arrastrado hasta dicha piedra.
Este primer informe de necropsia hace recordar el sonado caso del fallecimiento de Luis Andrés Colmenares, cuya muerte en primera instancia fue determinada por Medicina Legal como un suicidio. Cabe recordar que varios meses después y por solicitud de la propia familia, al joven se le realizó una segunda necropsia, encontrando que realmente, Colmenares había sido asesinado. |