Lo que faltaba, un sicario parapléjico
Sentado en una silla de ruedas y empujado por uno de sus guardianes, llegó hasta el complejo judicial de Paloquemao Fredy Gerardo Mejía, para responder por una presunta acción delictiva que lo podría privar de la libertad durante sus próximos 22 años.
Gerardo Mejía, quien se encuentra recluido en la cárcel Nacional Modelo de Bogotá, está sindicado de haber asesinado a sangre fría a Naum Alejandro Sarria, en hechos ocurridos el pasado 10 de agosto de 2012 en la Calle 63 B bis 35 A 17.
A sangre fría
Según el relato de la Fiscalía, la víctima se encontraba realizando unos arreglos generales a su vehículo sin pensar que el acusado aguardaba por un descuido para atacarlo. Naum Alejandro se encontraba en compañía de su escolta quien no le quitaba la mirada de encima, como si presintiera que algo fatal le sucedería a quien permanecía bajo su protección.
En un pequeño descuido del guardaespaldas, Fredy corrió hacia la víctima y aprovechando que se encontraba ocupado dentro del carro, desenfundó el arma que ocultaba entre su ropa y de inmediato se abalanzó contra su presa.
La detonación
Freddy, relata la Fiscalía, habría accionado en repetidas ocasiones el gatillo de su arma con la única intención de cegarle la vida a Naum. Luego de cometer el acto de sangre Fredy intentó emprender la huida, pero la rápida reacción de quien velaba por la vida de Naum así lo pudo evitar.
Un tiro en la espalda proveniente del escolta, puso fin a la marcha de Freddy quien quedó tendido en el piso hasta que las autoridades adelantaron la captura.
La defensa del joven solicitó el beneficio de casa por cárcel para terminar de purgar su condena, a lo que la juez negó rotundamente la media de excarcelación. Al individuo se le cambio el delito de homicidio agravado por homicidio simple, lo cual puede purgar una pena de 20 a 22 años de prisión en lugar intramural.