Investigaciones apuntan a venganzas en masacre de músicos en México
Las pesquisas sobre el asesinato de los miembros de la banda musical Kombo Kolombia en el norteño estado mexicano de Nuevo León apuntan a que se trató de un ataque directo, probablemente motivado por la venganza, según las autoridades estatales. Hasta ahora han sido extraídos 17 cuerpos de un pozo en el municipio de Mina, de los cuales 14 han sido identificados como miembros del grupo musical, informó la Procuraduría de Justicia (Fiscalía) de Nuevo León en un boletín.
De acuerdo con el portavoz de Seguridad del Gobierno estatal, Jorge Domene, las investigaciones apuntan a que se trató de un "ataque directo" a los miembros del grupo, puesto que a las
aproximadamente 50 personas que asistían la noche del jueves al festejo privado en el que aquellos se presentaban no les pasó nada.
"Pareciera que fuera una vendetta, una venganza de algún grupo criminal, porque todas las características de los hechos hacen que parezca que era un grupo de la delincuencia organizada", declaró hoy Domene en una entrevista radiofónica.
El vocero precisó que las principales agrupaciones del crimen organizado que operan en Nuevo León son el cártel del Golfo y Los Zetas, "que llevan años en una disputan terrible en este estado, y regionalmente en Tamaulipas y Coahuila".
Refirió que los miembros de la banda musical fueron contratados para tocar el jueves de la semana pasada por la noche en una fiesta privada en el municipio de Hidalgo, colindante con Mina.
Según los testimonios de los presentes, el grupo terminó su presentación alrededor de la medianoche, y poco después unos 10 hombres que llegaron a bordo de cuatro furgonetas "van directamente por ellos y se los llevan", apuntó el vocero.
Posteriormente, abundó, los agresores se llevan a sus víctimas al municipio de Mina y en un rancho abandonado "los ultiman y los tiran literalmente adentro de la noria (...) de 15 metros de profundidad y 70 centímetros de diámetro".
Esta circunstancia dificultó las labores de búsqueda porque fue necesario extraer agua mediante bombeo dentro de la noria para que los rescatistas especializados pudieran sacar uno a uno los cuerpos.
El portavoz reconoció que hasta ahora no se puede establecer con certeza el motivo de los asesinatos, pero insistió en que puede tratarse de una venganza o de "algún tipo de mensaje".
"Estamos muy abocados a poder saber realmente qué hubo atrás de esta masacre", afirmó Domene.
Los integrantes de la banda musical fueron dados por desaparecidos la madrugada del viernes pasado después de su presentación en el municipio de Hidalgo.
De acuerdo con las denuncias de desaparición presentadas por familiares, fueron 18 las personas secuestradas en Hidalgo. Pero uno de los miembros del grupo logró escapar de sus captores en circunstancias que no se han dado a conocer y ofreció su testimonio a las autoridades, que de ese modo encontraron los cadáveres de las demás víctimas.
Con todo, continúan las labores en el pozo para averiguar si hay más restos humanos.
Excequias
Entretanto, Heiner Iván Cuéllar Pérez, integrante del grupo musical Kombo Kolombia asesinado el pasado fin de semana, fue sepultado este martes en el panteón La Piedad, en el municipio de Juárez donde rindieron el último adíos
Monterrey.- Quizá por amor, o por deseo de trascender más allá de su tierra natal, Heiner Iván Cuéllar Pérez dejó su natal valledupar, Colombia, para empreder la aventura de vivir y trabajar como músico en Nuevo León, sin imaginar que su vida sería cortada de tajo por una célula de la delincuencia organizada, quienes acabaron con su vida dejando el cuerpo a la deriva en el interior de una noria.
Con apenas 22 años, joven músico visitó la ciudad de Monterrey acompañando al Binomio de Oro, uno de los grupos más queridos por los seguidores del género Vallenato en la capital de Nuevo León.
En ese momento, Heiner Iván encontró el amor en los ojos de Myriam, quien lo convenció de quedarse a radicar en la ciudad y ofrecer su talento a otros grupos que forman parte del circuito de música vallenata.
Heiner encontró rápido acomodo con el Kombo Kolombia, uniéndose a Carlos Alberto Sánchez Aguirre (líder y vocalista de la agrupación).
El rápido ascenso de la banda los colocó en escenarios tan diversos como fiestas VIP en el municipio de San Pedro, festejos en barrios populares, canales de televisión y festivales de radio, pero nunca pensaron que su fama provendría de un hecho no relacionado con la música, sino con la violencia que flagela al norte del país.
Heiner Iván Cuéllar Pérez es una de las 17 víctimas cuyos cuerpos fueron localizados en el interior de una noria en el predio "La Estaca", en el municipio de Mina.
La madrugada del 25 de enero, fue plagiado junto a 17 integrantes del grupo y miembros del staff, que participaron en un evento privado en el negocio "La Carreta", en el municipio de Hidalgo, al noreste de la entidad.
El músico colombiano fue reportado como desaparecido la tarde del viernes. 24 horas después, el trompetista de la agrupación fue localizado con vida en el kilómetro 102 de la carretera Monterrey - Monclova.
Fue él quien narró la manera en que un grupo de 10 personas armadas secuestró a los 18 miembros de la agrupación, llevándolos a bordo de camionetas hasta su destino final, una propiedad abandonada donde fueron torturados y asesinados a sangre fría.
El cuerpo de Heiner fue uno de los primeros en ver la luz el pasado lunes, luego que tras horas de maniobras elementos de protección Civil iniciaron la extracción de las víctimas del interior de la noria.
Una herida de bala en la región occipital acabó con la vida del tecladista. Un llavero, dos monedas de 10 pesos y una de dos pesos fue lo que encontraron las autoridades entre sus pertenencias.
Su esposa y amigos fueron de los primeros en acudir al Servicio Médico Forense, así la mañana de este martes recibieron la autorización para su liberación.
Al mediodía y en total hermetismo, su esposa y un puñado de amigos acudieron a las capillas Martínez Renacimiento, en el municipio de Guadalupe, donde fueron velados por espacio de tres horas.
Su familia en Colombia confirmó que por motivos de salud no podría hacer el viaje a Monterrey.
La oficina Consular de Colombia trató de gestionar el traslado vía aérea de los restos mortales, pero debido al grado de descomposición no fue posible embalsamarlo conforme a la normatividad, por lo que sus padres y esposa determinaron enterrarlo en suelo mexicano.
Por deseo expreso de sus padres, los restos no fueron cremados, por lo que alrededor de las 15:00 horas el breve cortejo abandonó las instalaciones para dirigirse al panteón La Piedad, en el municipio de Juárez donde rindieron el último adios a Heiner.
Los sueños de un joven colombiano terminaron tres metros bajo tierra en Nuevo León, ahora será una cifra más en la larga lista de víctimas relacionadas a la guerra entre cárteles de la droga. 17 personas que más allá de lo que arrojen las investigaciones fueron juzgadas y ejecutadas por el brazo sangriento del crimen, justicia ciega que no reconoce el perdón y la clemencia.