Embriagado y con un ‘mataganado’ degolló a la hijastra
De tres puñaladas con un cuchillo ‘mataganado’, fue asesinada una joven de 22 años por parte de su padrastro dentro de una tienda. Los hechos dejaron aterrados a los residentes del barrio Palermo Sur, localidad de Rafael Uribe, quienes a las autoridades una pena ejemplar para el agresor.
La víctima fue identificada como Angie Maritza Ortiz Pérez, quien, según contaron sus familiares, era una mujer dedicada al hogar y a educar a su pequeño de tan sólo seis años, quien tuvo que suspender la entrada al colegio debido al horrendo episodio.
Historia de no creer
Víctor Jaramillo, su esposo y quien labora conduciendo una buseta de servicio público, en un relato desgarrador contó a periodistas de El Espacio la forma como habían sucedido los hechos.
Con el dolor reflejado en su rostro, dijo que su esposa había estado muy contenta horas antes de su muerte; que ella en la mañana le había preparado el desayuno y que luego le había manifestado lo feliz que estaba por su forma de ser.
Jaramillo salió a recibir el turno de la ruta, mientras su esposa se quedó realizando varios quehaceres en compañía de su hijo. El tiempo transcurrió y la joven con el fin de distraerse un poco, salió al frente de la casa y se sentó en el andén a dialogar con varios conocidos.
La muerte estaba por llegar
De acuerdo con el relato, el asesino, identificado como Gabriel Infante Gil, de 50 años, estaba hacía un buen rato ingiriendo licor cerca a la casa, al parecer, en una cantina.
El hombre permaneció un buen tiempo esperando a que llegara la noche.
“Ese sujeto salió del lugar y llegó cerca a donde se encontraba Angie. Allí estuvo unos minutos y al cruzar la esquina tuvo una fuerte discusión con una vecina sin razón alguna. Luego se dirigió a la casa y antes de abrir la puerta miró para todos los lados y se dio cuenta de que al frente estaba mi esposa”, explicó.
El padrastro, con la mirada perdida y con su corazón lleno de odio y en alto estado de alicoramiento, sacó un gigantesco cuchillo y se le abalanzó a Ortiz Pérez.
La muchacha al ver que el corpulento hombre se le venía encima, se levantó rápidamente y se refugió en la tienda de un conocido.
El homicida, como poseído por el diablo, la alcanzó y de una certera cuchillada le propinó una herida en el cuello. Seguidamente alzó de nuevo el afilado trinchete y la hirió en el tórax en dos oportunidades.
La joven mujer cayó en medio de un charco de sangre. Los gritos de las personas que se encontraban en el lugar llamaron la atención de varios moradores, quienes llegaron a observar lo que estaba sucediendo.
Una de las amigas que habían estado minutos antes con la víctima conversando, la auxilió y la llevó al CAMI del barrio Diana Turbay, en donde los médicos no pudieron salvarle su existencia.
Angie Maritza Ortiz Pérez quedó sobre la mesa de operaciones. “No pudo continuar con la tarea de educar a su niño. Nos ha dejado un vacío tremendo. Ella a pesar de su corta edad, era una jovencita muy dedicada al hogar. Siempre la llevaremos en nuestros corazones”, señalaron los apesadumbrados parientes.
Capturado
El asesino, después de haber cometido el aberrante crimen, trató de escapar pero gracias a la colaboración de los residentes, quienes llamaron a la Policía, lograron capturarlo. El Espacio logró conocer que Gabriel Infante Gil fue condenado a 33 años de cárcel por el delito de homicidio agravado.
De otro lado, Víctor Jaramillo, esposo de Angie, manifestó que el padrastro discutía en varias ocasiones con su cónyuge y que cuando compartían en familia siempre le decía que la quería mucho. “Ese señor fue un lobo vestido de oveja y siempre le tenía un odio guardado”, dijo.