'No le importó atropellar a mi hijo, matarlo y escaparse'

Estos son los carteles que ha puesto la familia de Juan Pablo para encontrar al conductor.
Familia de víctima denuncia que conductor involucrado en accidente huyó. Su paradero se desconoce.
La vida de Martha Hoyos cambió radicalmente el pasado lunes 14 de enero, cuando su hijo mayor murió víctima de un accidente de tránsito.
Ese día, a las 8:19 de la mañana, Juan Pablo Uriza Hoyos, quien conducía su moto, fue arrollado por un vehículo en la calle 72 con carrera 93, en el barrio Maratu, de la localidad de Engativá.
Las autoridades aún desconocen la identidad del conductor y del vehículo por el que fue atropellado. “Hay muchas versiones encontradas; hay quienes dicen que lo atropelló una volqueta azul, mientras otros dicen que se resbaló, cayó y luego una tractomula lo cogió”, explica Marta Hoyos, madre del joven.
La familia de Juan Pablo instaló carteles en los postes cercanos al lugar del accidente para que quienes tengan información sobre el responsable del hecho puedan comunicarse con sus padres. “Si alguien sabe la verdad, vio las placas del vehículo, al conductor o vieron algo más ese día, ayúdennos.
De acuerdo con la Policía de Tránsito de Bogotá, las entrevistas, los videos y demás pruebas que se lograron recoger en el lugar del accidente, ya están en manos de la Fiscalía.
Murió un día después de su cumpleaños
Juan Pablo Uriza Hoyos era el mayor de cuatro hijos. Justo un día antes del accidente había celebrado su cumpleaños número 23.
Para esa fecha, “ya se había graduado como diseñador gráfico y estaba cursando segundo semestre de Diseño y Publicidad en la universidad; trabajaba para una empresa y todos los días se levantaba bien temprano para cumplir con sus obligaciones”, recuerda su mamá.
Juan Pablo sostenía una relación con Katherine Blanco desde el año 2007, cuando habían decidido irse a vivir a pocas cuadras de la casa de sus padres. “Lo único que me queda es el amor que me entregó y sus enseñanzas; éramos una pareja muy unida, solo nos separábamos por temas de trabajo y estudio”, asegura Blanco.
El día del accidente, él salió de su casa a eso de las 8 de la mañana, como era costumbre, pero solo hasta las 10:30 a.m. sus padres se enteraron de que el joven había fallecido. “Cuando el papá llamó al niño para pedirle un favor, un patrullero de la Policía le contestó y le contó lo que había pasado. Desde ese momento estamos deshechos y no sabemos qué vamos a hacer”, termina Martha.