Un irrefutable ejemplo de la cautela y desconfianza con que hay que manejarse cuando nos referimos a los "millones de víctimas judías" del "holocausto", lo constituye el reemplazo de las célebres placas conmemorativas en la entrada de Auschwitz.
Hasta 1992, la placa era ésta:
A partir de esa fecha, las autoridades polacas la reemplazaron por ésta:
4.000.000 de muertos en la primera,
1.500.000 de muertos en la segunda,
A buen entendedor....