22-11-2012
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| Denunciante Ultra
| Respuesta: Los paisajes más surrealistas del planeta DOMINICA Situado en la isla caribeña de Dominica, el hoy llamado Valle de la Desolación era una exuberante selva hasta que en 1880 un volcán entró en erupción. Desde entonces su fauna se limita a algunas hormigas, cucarachas o lagartijas, el suelo es de color púrpura y verde, y aparece cubierto de musgo y liquen. Más sorpresas: lodos hirviendo, geíseres, fumarolas y fuentes termales, todo en grises, azules, verdes, amarillos y marrones. Es uno de los paisajes más desoladores de la tierra pero merece la pena visitarlo. Un paseo de varias horas a pie nos permitirá acceder al Boiling Lake (Lago Hirviente), una grieta de la corteza terrestre inundada. KENIA La corteza terrestre es tan poco profunda en este siniestro paisaje que su superficie parece la enorme caldera de una bruja, con fuentes que hierven, imponentes fumarolas y géiseres activos. El Lago Bogoria ocupa uno de los muchos valles del Rift, esa falla que corta la zona más oriental de África y prosigue hacia el norte por el Mar Rojo y el Mar Muerto. El área del Bogoria, que incluye también las tierras adyacentes, alcanza los 107 kilómetros cuadrados de extensión y está protegida como reserva nacional. El lago es rico en sales de sodio y minerales, y en él solo consiguen vivir unas algas entre azules y verdes, las águilas que lo sobrevuelan y dos millones de flamencos rosas que se reúnen ocasionalmente sobre el agua para alimentarse, ofreciendo unas vistas alucinantes y convirtiendo el Bogoria en uno de los mayores escenarios africanos para el avistamiento de estas especies. VIETNAM En lengua vietnamita, halong significa “donde el dragón baja al mar”. Según la tradición, un dragón gigante que vivía en la bahía pisó tan fuerte sobre el suelo que las montañas se hundieron y se formaron valles colmados de agua, por encima de los cuales solo sobresalían las cumbres: así nació esta maravilla natural. La realidad es más prosaica: se trata de un paisaje kárstico en el que el agua ha ido modelando las calizas hasta hundir unos bloques y dejar otros en resalte. Pero da igual: es bellísimo, envuelto casi siempre en brumas, y con forma de laberinto de islas y canales que van cambiando de color a cada momento. ISLANDIA La tripulación del Apolo XI escogió los inhóspitos campos de lava del norte de Islandia para entrenarse de cara a sus paseos por la luna. Aquí está el lago Myvatn, con aguas muy superficiales y lleno de islotes volcánicos. Está rodeado por prominentes cráteres, volcanes, imponentes columnas de lava, hoyos de lodo hirviendo y fuentes termales: el conjunto parece de ciencia ficción. Si no fuera por los patos que deambulan por la arena, podríamos estar en otro planeta. La mejor experiencia es probar los baños naturales de Myvatn, una réplica de la famosa Laguna Azul de Reykjavik pero más pequeña. De sus aguas turquesa emergen nubes de vapor y es perfecta para relajar los músculos doloridos en agua rica en minerales. Tras disfrutar de una buena dosis de geología en estado puro, no hay como dar un paseo en bicicleta, observar aves y darse un baño en esta versión norteña de la Laguna Azul. HUELVA (ESPAÑA) Los tramos del alto y medio río Tinto son únicos en el mundo, tanto por su colorido como por sus condiciones ambientales y la historia que hay detrás. En el curso alto se encuentra el mayor yacimiento minero a cielo abierto de Europa, explotado desde los tartesios y sobre todo, por los romanos. Fruto de esta larga actividad, se ha creado un peculiar paisaje que parece de otro mundo. El nombre del río onubense proviene del color rojizo de sus aguas (que pasa a ser ocre en las orillas) y que explica el alto contenido de sales ferruginosas y sulfato férrico que, junto a la escasez de oxígeno, otorgan un pH muy ácido. Parece mentira, pero en estas aguas rojas hay vida: microrganismos (muchos todavía sin catalogar) que se alimentan solo de minerales y que tienen emocionados a los científicos de la NASA. |
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