11-11-2012
, 11:27:09
|
#2 |
| Denunciante Épico
| Respuesta: El desafío William Ospina siempre nos pone a reflexionar. Con el talento del pensador retrata nuestra limitada civilización, tal vez la más hueca, la más torpe, la más absurda de cuantas han existido, acunada en manos de mediocres que no ven más allá de su propia miopía.
Teniendo como héroes a los magos de feria de pueblo, creemos que todo se soluciona chasqueando los dedos. Estamos convencidos que el mundo empezó a existir en nuestro presente y que no importa lo que pase después. Sólo el ahora es lo relevante. Vivimos la decadencia de la avestruz, limitados a ignorar el pasado y avizorar el futuro metidos de cabeza en el hueco del presente.
Quizás por eso la cultura del atajo, de lo fácil, del menor esfuerzo se instaló en nuestras vidas. Quizás por ello permitimos que se grabara en nuestros genes la cultura de la muerte, la solución simple para cualquier problema que se nos atraviese. No lo resolvemos. Simplemente lo quitamos del medio.
Por eso hablar de paz que no es otra cosa que cambiar las reglas de juego para construir un país donde se instale la cultura de la vida, es rechazado. Y se alzan iracundas las voces clamando por seguir la guerra, porque matar es mejor que construir.
El miedo a dejar de tener miedo nos avasalla. Preferimos seguir desconfiando, continuar con el mundo cuadriculado de los buenos (los de este lado) y los malos (los del otro lado) y nos aferramos al fundamentalismo, a las verdades reveladas, a las fórmulas mágicas que nos dan los culebreros para seguir viviendo inmersos en nuestro pesimismo, tabla que mide nuestra pobreza de espíritu.
En vez de proponer soluciones ensalzamos los problemas y el "no se puede" de las hormigas se responde al llamado de las águilas que buscan nuevos caminos que instan a dejar atrás el país de la barbarie, y convertidos en profetas de desgracias le atravesamos palos a la rueda de la paz, tocando sin cesar los tambores de la guerra.
Pobres gentes , como diría Dostoyevski, condenados a vivir en el laberinto de la civilización de los insectos, incapaces de ver más allá de los pocos metros de su limitado presente.
Última edición por Heráclito; 11-11-2012 a las 11:40:09 |
| |