5
Hoy día casi no tengo contacto con Justi, mi madura deseada, eso ya pasó. Ella sufrió el luto de su marido, al que yo fui y ella se me arrimó como conté. Ella no sabe de estos escritos pero creo que le gustarían.
A Justi, que hoy llamo por su nombre, le gustaría.
Hace unos días vino a saludarme al lado del río, donde yo estaba con mi perro.
La saludé y al darle dos besos se me alejaba un poco, quizás la última vez que la vi me lancé demasiado. Ahora la agarré y le di dos besazos igualmente.
No pasé de ahí pero quería haberlo hecho.
Ella tiene que saber cómo la deseo y se lo pensaba demostrar.
Soy insistente y si la mujer me pone más.
La que tengo en casa me pone y me la follo a gusto pero deseo a Justi, mi vecina.
Esperando que no le molestase le mandé un whatsapp.
-Hola Justi vecina, aunque ya no viva a tu lado, siempre serás mi vecina favorita.
-Hola Sergio vecino guapo, me contestó.
-Hola Justi vecina, mi niña, le contesté.
-No digas mi niña -me dijo- Tengo 70 años.
-Me sigues poniendo igual Justi, tu lo sabes preciosa.
-Calla tonto que estoy vieja ya y más para ti.
-No sabes lo que dices Justi, queda conmigo y verás.
-Calla tonto!!
-Tonta tú Justi… Yo te deseo
-Jijiji!! De verdad Sergio?
-Bien lo sabes Justi, yo tengo a Carmen en casa y tú en la tuya también tienes que esconder, mi madre amiga tuya vive dos pisos más abajo.