Respuesta: ¿Estamos pactando con el diablo? ¿Pero no era esta misma vieja la que decía que constitucionalmente el Presidente estaba obligado a conseguir la paz al precio que fuese, incluso pactando con los mismos demonios?
Apenas empezó el Presidente de hablar de paz y se hicieron públicos los acuerdos de La Habana, quien hablase con escepticismo era tachado de guerrerista; ahora que, NUEVAMENTE, las FART muestran lo que siempre serán, salen todos a lavar sus barbas. |