El Gandhi llama al veterinario para preguntar por qué sus burritas no salen preñadas y el veterinario le habla sobre la inseminación artificial.
Gandhi le sigue la corriente y le responde que va a probar este medio. Además, pregunta cómo sabrá cuando las burras están embarazadas y el veterinario le dice que él se dará cuenta porque las burras se echan en el pasto.
Pero el Gandhi decide que en vez de utilizar las manos para inseminar a las puercas es mejor utilizar el machete.
Ese mismo día el pana sube las burras en el camión, las lleva al bosque y hace el amor con cada una de ellas y regresa a su casa. Al otro día se levanta y va a ver si alguna burra está echada y las ve todas de pié... Sube de nuevo las burras en el camión, las lleva al bosque y por seguridad hace el amor dos veces con cada una de ellas.
Al otro día las burras están de pie.
Se va otra vez en el camión al bosque y hace el amor todo el día con ellas.
En la mañana el pobre Gandhi estaba tan cansado que no se podía levantar y le dice a su mujer Yayita que vea si alguna burra está echada.
Yayita regresa y le dice:
- Ninguna está echada, todas están subidas en el camión y hay una que está tocando la bocina...