| Denunciante Dorado
| Respuesta: Las 10 pinturas más caras de la historia del arte Es también en esos años cuando marché a Barcelona e inicié allí una serie de fotografías donde capté con indudable talento la realidad costumbrista y el día a día de un país en vísperas de la guerra.
Pero todo cambiaría a los pocos años. Primero fue la II Guerra Mundial y el miedo a los nazis, que perseguían colaboradores de la izquierda como lo había sido yo. Luego fueron mis desavenencias con Picasso. El pintor había empezado su relación conmigo al poco de abandonar a su mujer Olga Kokhlova y de haber tenido un hijo con Marie Thérèse Walter, que entre tanto y a pesar de nuestra relación no había dejado de seguir siendo su amante. Pero el golpe definitivo a la relación llegaría con la aparición en la vida de Picasso de François Gilot, cuarenta años más joven que el pintor, pero que se impone sobre todas sus amantes anteriores. Los celos, de los que fui presa y el alejamiento definitivo de Picasso me hicieron caer en una profunda depresión que me arrastrará al abismo de la locura. El mismo Picasso me ingresa en el sanatorio psiquiátrico de Sainte Anne, donde curiosamente sería atendida por Jacques Lacan por entonces todavía un joven psicoanalista.
Con el tiempo me fui recuperándo poco a poco, pero ya nunca más sería la misma, ni como mujer, ni mucho menos como artista. Volví a la pintura que prácticamente había dejado olvidada desde mis años de estudio, y me refugié en la religión y en el misticismo.
Pero mientras la figura de Picasso se iba haciendo gigante con los años, la mía se olvidaba por completo como artista y de mi sólo iba quedando el recuerdo de haber sido una más de las numerosas amantes del pintor. Lo cual constituye un caso más que significativo, porque resulta uno de los casos más ilustrativos de hasta dónde puede llegar la anulación de la personalidad y la autonomía artística de una mujer al sucumbir al poder artístico y personal de un hombre. Aunque en este caso se tratara ni más ni menos que de Picasso.
Morí en la más completa soledad en Paris, en 1997,cuando contaba 90 años. dejando para la posteridad una frase lapidaria : "Yo no fuí la amante de Picasso; él sólo fué mi amo".
9 ( Retrato de Adele Bloch-Bauer II
Klimt, Gustav
9 ( Retrato de Adele Bloch-Bauer II
Klimt, GustavFecha: 1912
Técnica y dimensiones: Óleo sobre lienzo. 190 × 120 cm
Fecha de subasta: Noviembre 2006
Vendido por: 87.936.000 0 dólares
Lugar de subasta: Christie´s Nueva York
Adele Bloch-Bauer sintió tanta admiración por el arte de Klimt que no dudó en posar una segunda vez para el pintor, cinco años después del primer retrato. En esta ocasión la pinta de pie -Adele no se sintió muy satisfecha en el anterior retrato al aparecer sentada- recortada su esbelta silueta sobre un fondo inspirado en la pintura oriental decorado con flores y figuras chinas, continuando con las notas decorativistas en sintonía con los trabajos de esta época -véase La virgen-. La modelo mira al frente y viste un ceñido traje adornado con una larga estola de piel que se ajusta a su cuerpo para llegar hasta el suelo, semejante a los arabescos al dominar la línea ondulada. La principal novedad la encontramos en el color y la libertad en su aplicación que manifiesta el artista, apreciándose influencias de los fauvistas y del joven Matisse. Incluso podemos hablar de cierta referencia cubista al buscar la geometría en algunos elementos de la pared, como si cada uno de ellos -incluida la propia figura de Adele- tuviera autonomía propia y estuviéramos ante un puzzle.En el rostro de la dama podemos apreciar de manera perfecta la descripción que de ella hizo su sobrina Maria Altmann: "Enferma, sufriente, siempre con dolor de cabeza, fumando como una chimenea, terriblemente frágil, oscura. Un rostro espiritual, delgada, elegante. Complaciente, arrogante".
10 (9) Retrato del Dr. Gachet (Portrait du Docteur Gachet)
Van Gogh, Vincent
Fecha: 1890
Técnica y dimensiones: Óleo sobre lienzo. 66×57 cm.
Fecha de subasta: Mayo 1990
Vendido por: 82.500.000 dólares
Lugar de subasta: Christie´s Nueva York
El Retrato del doctor Gachet es un cuadro pintado al óleo sobre tela del pintor holandés Vincent van Gogh. Data del año 1890. Es una de las pinturas de Van Gogh más reverenciadas, desde que alcanzó un precio récord en 1990.
Hay dos versiones auténticas de este retrato, ambas ejecutadas en junio de 1890 durante los últimos meses de vida de Van Gogh. En ambas se muestra el doctor Gachet sentado ante una mesa y haciendo descansar su cabeza sobre su brazo derecho, pero pueden diferenciarse con facilidad.
Génesis
Paul Gachet era un médico parisino homeópata y psiquiatra, amante del arte: conoció a Vincent Van Gogh a través de su hermano, Theo e inmediatamente los dos se encontraron en sintonía por tener una visión del arte muy semejante. Era un pintor y grabador aficionado y, además, protegió a varios artistas como Pissarro y Cézanne. Fue uno de los primeros compradores de cuadros de Cézanne, formando una importante colección que en 1952 su hijo donaría al Estado francés.1
Después de que le dieran el alta a Van Gogh en el Hospital de Saint-Rémy, acudió a Auvers-sur-Oise, donde el doctor Gachet estaba dispuesto a atenderlo. El pintor acudía con frecuencia a casa del médico1 y éste aceptó posar para Vincent, que desde hacía tiempo buscaba un modelo para retratar del natural.
Trabajando juntos durante la realización de la obra los dos obtuvieron un resultado extraordinario. El cuadro es extremadamente innovador: Van Gogh abandonó la pose estática y convencional de los cuadros precedentes. El triste rostro del doctor es «la expresión desencantada de nuestro tiempo» afirmación de Van Gogh en una carta dirigida a su colega y amigo Paul Gauguin (carta n.º 643 de junio de 1890).
El doctor aparece «pensativo, casi preocupado, con un leve escepticismo». Van Gogh se sentía muy próximo al doctor, de quien decía que era «al menos tan nervioso como yo»1
Van Gogh escribió a su hermano en 1890 sobre la pintura:
He hecho un retrato de M. Gachet con una expresión melancólica, que bien podría parecer una mueca a aquellos que lo vean... Triste pero amable, y aún así clara e inteligente, así es como muchos retratos deberían hacerse... Hay cabezas modernas que podrían mirarse durante mucho tiempo, y que se volverán a ver, quizás, con nostalgia, cien años despues.
En cuanto a la forma concreta en que lo representó, escribió a Theo: «la cabeza con una gorra blanca, muy rubia, muy clara; también las carnaciones de las manos son muy blancas, un traje azul y un fondo azul cobalto» (carta n.º 638, datada el 4 de junio de 1890).
En el retrato el artista propone un fuerte contraste cromático. en primer plano, sobre la mesa, junto al libro una planta de digital. El digital en la pintura es una planta de la que se extrae un medicamento para tratar de ciertas afecciones cardíacas; es por lo tanto un atributo de Gachet como médico.
La parte superior de la obra está separada por una línea ondulada.
La segunda versión del retrato fue ejecutada en el mismo año 1890, poco después del primero. En esta versión del cuadro, donada al Museo de Orsay de París por los hijos del doctor Gachet, Van Gogh ha eliminado (a diferencia del primer retrato) el vaso y el libro, haciendo resaltar la planta de digital sobre el fondo rojo, tratando de modo más sumario el fondo.
LA 'BURBUJA' DEL ARTE
"El grito" de Munch arrebata récord a Picasso tras venderse en 120 millones
La venta de una de las copias del cuadro de Munch por 91,2 millones de euros arrebata el récord que mantenía Picasso
EFE - Jueves, 3 de Mayo de 2012 -
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