SEXTA PARTE
ULTIMA PARTE
Los dos al darse cuenta de mi casi desmayo, me bajaron, me pusieron bajo la regadera para quitarme el jabón y como cualquier borracha me llevaron a la cama. Darío se metió al baño mientras mi esposo, me revisaba para verificar mi estado con preguntas de cómo me sentía. Yo solo pude responder que lo que quería un trago de licor, pero directo de la botella.
Cuando fue a buscar la botella, le dije que también trajeran cada uno, su baso y cuando me dio la botella, le dije…
- Brindemos … porque he tenido el orgasmo mas fuerte, mas largo, y mas intenso de mi vida…
Los dos se pusieron las toallas y fueron a sentarse en una pequeña mesita con dos sillas que estaba a un lado de la cama, mientras yo fui a ponerme los tacones y el vestido y me fui a buscar la otra botella en el carro donde me dijo Darío que la tenia guardada. Dentro del carro cuando vi mi cartera, me acorde del cinturón del vestido que había guardado, el cual me lo quite después de salir de la casa, porque en la forma que iba en mi cintura hacia que el vestido fuera muy corto al punto que dejaba ver la puntita de mis nalgas y pues me pareció, el mejor ambiente para ponérmela y así, lo hice como también afloje las tiras de la parte de arriba del vestido para que solo me tapara los pezones y pues también me retoque.
Cuando entre con la botella los dos quedaron impactados por la forma que me quedaba el vestido y con la boca abierta que tenían, les serví en sus bazos inclinándome a cada uno de forma sensual, al que no quitaron de mirarme las tetas y cuando fui a sentarme en la cama.
- De solo verte caminar, como estas, me haces encender…dijo Darío.
- Es que es una bomba nuclear de mujer…confesó mi esposo.
Notando, como en especial Darío se levantaba de su toalla su enorme pija, me empezó un hormigueo en la concha, al recordar como se siente tenerla toda dentro de mi, que me creo un profundo suspiro, que disimule tomando un largo trago de licor, dejando la botella (la primera) vacía. Les propuse caminar por todo el cuarto para que se deleitaran y así al caminar trataría de anestesiarme el hormigueo que sentía, al ver y pensar en el miembro de Darío.
En eso se levanto Darío y opinó, que tenia una mejor idea y agarro el teléfono de la habitación y pidió música suave de fondo y en segundos empezó a sonar por todo el cuarto música suave y sensual.
- Lo que quiero verte es bailar dijo Darío…
Al ver los dos como estaban de grandes dentro de sus toallas sus miembros, me empecé a poner caliente a la vez que el hormigueo en mi concha se hacia intenso. Empecé a bailar con la botella nueva, en la mano, haciendo de ella que me recorriera mis partes intimas como si fuera un vibrador, metiéndome la botella en la boca como si fuera una pija y jugando con ella con la lengua, como les había hecho con sus pijas cuando se los chupe, pasándomela entre las tetas, las entrepiernas y por la raja de mi culo, tomando tragos en cada movimientos.
No se que tiempo dure bailando, yo estaba totalmente ida, asumiendo que era una bailarina exótica, excitándome mas y mas recordando, como me había Manoseado, la clavada entre los dos antes de entrar en la habitación junto al carro, las doble penetración, tanto en la cama como en el baño, cuando Darío me follo en perrito en la cama, como un animal que me dejaron toda llena de leche y los orgasmos tan fuertes, ricos y únicos que me hicieron sentir. Que me tome media botella yo sola, y mirando a los muchachos; estaban masturbándose en sus sillas mirándome como si estuvieran follandome con la vista.
Yo ya un poco tomada, excitada, lujuriosa y con ganas de mas sexo, me recosté de la pared al extremo de ellos y me saque las tetas y empecé a besármelas y frotándomelas y luego me volteé inclinándome hacia la pared con mis manos me agarre mis nalgas y las abrí los mas que pude y me metí un dedo en la concha y otro en el culo y al sentirlo rico en ambos lados probé con dos y estuve gimiendo fuerte hasta que me detuve para verlos y me fui con pasos sensuales a sentarme con ellos. Mi esposo, le hablo al oído a Darío, antes que llegara a sentarme, a lo que solo, logre escuchar, el de Por favor de mi esposo y el “ok” de Darío.
Darío se levantó y sentándose en el cama me llama invitándome a sentarme, encima de el, y por la forma que me pidió, me excito tanto que mis piernas fueron hacia el de forma automática deseosa de más sexo.
- Ven puta quiero verte culear y gozándote esta pija por el culo…
Mientras que en el frente de Darío, me le volteaba para sentarme encima de el, enterrándome poco a poco su enorme pija, que lo sentía entrando divinamente, por lo sensible y ya abierto que estaba mi culo. Miraba la cara de mi esposo llena de picardía y satisfacción. Viéndolo adivine, lo que le había hablado a Darío (mi esposo le pidió a Darío que me echara una clavada sentada en la cama para verme culear, para masturbarse).
Entonces decidí pues complacerlo y claro complacerme a mi también ya que esa pija me llenaba por completo el culo y me hacia sentir bien clavada y satisfecha. Ya encima de Darío bien clavada, Darío me agarro con fuerza por la cintura y me dijo…
- Bien puta mueve ese culo…
Yo serré los ojos agarrándome de los posa brazos del mueble, empecé un sube y baja, lento y fui subiendo de a poco mis movimientos, jadeando con satisfacción y gusto al sentir esa pija completito y bien rico dentro de mi y Darío me sujeto de las caderas ayudándome con sus manos a mis movimientos subiendo, bajando y en círculos. Mi esposo en la silla se pajeaba con gran satisfacción al poco tiempo se nos unió colocando la silla enfrente de nosotros y me agarro del cuello y me puso a le chupara su pija mientras que Darío seguía agarrándome por la cintura y jadeando y gritándome, lo divino de mi culo y puta que era. Yo me sentía toda embriagada del licor como del gusto y Darío empezó a manosearme y introducirme los dedos en la QK, que estaba totalmente mojada de la condición que me tenían los dos. Así estuvimos un buen rato, todos gozando de placer hasta que le suplique a Luis, al sentir el principio de la electricidad que empezaba recorrer mi cuerpo…
- amorrr…ábreme la piernas y follame…
Todo fue como practicado, Darío sin sacármelo me agarro por las tetas y se inclino para atrás y mi esposo me abrió las piernas y montándose en la cama de la primera me penetro por la concha. Estábamos todos gozando, pero yo, empecé a gritar de la emoción, la sensación, la electricidad que me subía, las cosas que me decían, el olor a sexo, el manoseo de los dos, ya no quedaba parte de mi cuerpo sin ser , manoseada, chupada y penetrada, que en ese momentos los dos, estaban acabando Darío primero y al instante mi esposo, que yo al sentirme con la capacidad de satisfacer a dos hombres, me recorrió otro mega orgasmo al que apenas grite por lo asfixiante que era.
Todos quedamos en cama desmayados por un par de minutos. Yo solo pensaba en todo lo que había hecho, toda una chica porno me sentía y sobre todo realizada. Nunca pensé que mi deseo se halla hecho realidad, si no fuera por e olor a sexo, el sudor que me corría, el jadeo de los hombres a mi lado y los latidos de mi corazón, como si le hubiera dado la vuelta al mundo sin parar, no lo creería.
Poco a poco cada uno se levanto y se fue al baño a bañarse y vestirse, yo fui la última y al salir del baño ya vestida y arreglada, todos estaban esperándome. Darío estaba dentro del carro y mi esposo, en la puerta y con beso suave en la boca me dijo...
-Mi vida me quedaría aquí solo tu y yo, has estado de maravilla, es mas de un Oscar de Platino por tu actuación, pero tengo mucha hambre y ya va a amanecer…
Me sorprendí mucho por la hora, pero mas me halago, su comentario mi hizo entender que el estaba tan complacido como yo y con un gran abrazo le correspondí.
Ya saliendo del motel, me di cuenta que primera vez que lo veía, cuando entramos yo estaba muy entretenida, era muy grande y lejos de la ciudad. Darío le Pregunto a mi esposo donde lo dejaba, para dejarme a mi de ultimo, alo que yo le respondí que nos dejara a los dos el centro comercial mas cercano, porque íbamos hablar de negocios, que yo tenía otra jornada de trabajo placentero y quería hacer los preparativos y pues claro comer. A lo que el tardo en contestar y solo me pregunto mi teléfono móvil, para contactarme y yo le mencione que yo era quien lo llamaba. Nos dejo, en un centro comercial, me dio un beso en la mejilla y me dio las gracias por toda una noche de placer.
Ya solo nos fuimos a comer algo para luego irnos a dormir y agarrado de la mano, mi esposo, me declaró que buena idea tuve al decir que pararíamos para hablar de negocios, a lo que yo le respondí, que era la pura verdad, pues teníamos un viaje a otra ciudad por la vacaciones y pues otra experiencia sexual, pero para complacerlo a el, con un trío, con dos mujeres que tendríamos que hacer, el con los ojos perplejo me beso y me dijo: Te Amo, Te Amo, mi amor eres la mejor gracias…