1. Destinee Hooker: Llegó tarde al voleybol. Al inicio, deseaba ser atleta como su hermana Marshevet. Aunque su técnica no es depurada, es una de las mejores. Sus golpes son fuertes, secos, precisos. Su increíble capacidad de salto y sus casi dos metros de estatura la convierten en una defensa impenetrable, una muralla indestructible por las ofensivas contrarias.
Su cuerpo es tan perfecto como su estado atlético, fuerte, musculoso, sin grasa. Aún así, es tan femenina como cualquiera y su cola podría ser envidiada por la más sofisticadas de las modelos.
Hasta hace poco jugaba en Brasil en el equipo Sollys Osasco junto con Jaqueline Carvalho, el próximo semestre empezará a militar en un equipo ruso. Su mayor logro es la medalla plata conseguida con su país, los Estados Unidos, en las pasadas olimpiadas.