Respuesta: La polarización Infortunadamente es así. El país se debate entre las tesis extremas de la derecha autoritaria y la izquierda totalitaria. Guerrilla y paras y cada cual con sus seguidores políticos, desordenan el país con sus anacrónicas visiones del mundo.
La derecha extrema cree que todo se resuelve por medio de las armas. No existen las leyes, ni los organismos internacionales, ni la soberanía de los países, ni la carta de las Naciones Unidas, sólo el poder de las armas y no les importa invadir países, así sea verbalmente.
La extrema izquierda quiere lo mismo. La democracia, como para su gemela derechista, es un estorbo. Aquí no se trata de lo que la mayoría piensa, sino de lo que se quiere desde el patio propio. Piensan por los demás, se imaginan que los demás son iguales a ellos y actúan en nombre de los demás.
Por fortuna, ambas extremas no están en el poder, pero sus voces convocan seguidores, sus acciones hacen daño, siembran la incertidumbre, convencen ingenuos, asustan a los pesimistas, manchan los deseos de paz con sus virulentos actos de guerra militar y verbal.
Por fortuna, aunque débil y maltrecha, tenemos una democracia que debemos defender rodeando nuestras instituciones, trabajando por el país, desoyendo las voces que predican la muerte, sembrando en su lugar la vida, como lo hicieron nuestros héroes olímpicos o lo hacen los héroes anónimos que, contra todo pronóstico, con su esfuerzo cotidiano, sus deseos de estudiar y trabajar en paz, jalonan el país hacia un futuro mejor.
Última edición por Heráclito; 16-08-2012 a las 17:06:35 |