Ella recibe humanista,
al santo y al condenado,
al pobre, al acaudalado,
al perverso, al bueno,
al caco y al honrado,
al bruto y al ilustrado
Al rodad el ataúd,
y abrirse la sepultura,
se igualan en linea oscura,
el crimen y la virtud
Y en eterna laxitud
queda todo movimiento
lanza quejidos el viento,
y la soledad aterra,
y ruedan sobre la tierra
cráneos sin pensamiento
Aquí en este Camposanto,
termina del vate el canto,
del músico su sonido,
y el cerebro se consume
Aquí quedó el sofoco,
y sólo queda el recuerdo,
aquí tanto vale un cuerdo
como lo que vale un loco.
Todo corazón se aterra
al llegar a esta Mansión,
viendo cavar el cajón,
que se comerá la tierra
Cuando una tumba se cierra,
el alma gime asustada,
y esta humana bandada,
que a otros vienen a enterrar,
mañana en este lugar,
serán polvo y serán nada
En esta Mansión Glacial,
donde el fatuo refleja,
se pudre la carne vieja,
como la carne jovial,