| Denunciante Ultra
| Respuesta: Nadal gana su séptimo Roland Garros DIARIO MUNDO DEPORTIVO, 12 DE JUNIO Rafa Nadal: Un jugador de dibujos animados En su día Jorge Valdano catalogó al delantero brasileño Romario de "jugador de dibujos animados". Rafa Nadal también es un tenista de dibujos animados, en un doble sentido: por su historial y juego, pero también porque es un fiel seguidor de la serie Dragon Ball, cuyo protagonista es el personaje ficticio Son Goku, de fuerza sobrehumana.
El creador de esta historia del manga nunca pudo imaginar que contribuiría en la victoria de un Roland Garros. Ayudó a que Rafa Nadal conciliase el sueño la víspera de la reanudación de su duelo con Novak Djokovic.
Eran horas complicadas para el manacorí, "afectado", incidió su tío y entrenador Toni, porque había tenido la victoria cerca pero después se veía en casa de vacío de no haber mediado la suspensión. A la espera de la cancelación oficial, Nadal visionó en el vestuario el tramo final del España-Italia de la Eurocopa, desde el gol de Cesc a la conclusión.
Cuando llegó al hotel se parapetó en su habitación, ni siquiera bajó a cenar, prefirió hacerlo en la más estricta intimidad. "Sobre todo le dije que no pensara en Djokovic, que sólo se centrara en lo que tenía que hacer él", explica Toni. Inquieto, Nadal ya había concluido los capítulos de la serie 'The Unit', se había quedado sin nada nuevo que visionar, "algo extraño en mí", confesó.
Decidió repetir con Son Goku, un valor seguro en sus preferencias, "y me ayudó a domir incluso antes de lo normal, sobre las doce", reconoció Rafa.
Su cuerpo técnico, familiares y amigos estuvieron atentos a cualquier detalle del tenista, conocedores de su delicado estado de ánimo. De tocar su séptimo Roland Garros con dos sets a cero y 2-0 en el tercero a verse desbordado (0- por Djokovic y tener que pelearse por la luvia con unas condiciones de juego (bolas pesadas) perjudiciales para su sistema.
"Hablé con él y tenía ciertas dudas, era una situación difícil", rememora Pau Gasol. El jugador dela NBA formó parte de la conjura general para alentar al manacorí en la continuación de la final.
"Muchas veces hemos pecado de tranquilos. Esta vez sabíamos que necesitaba nuestro apoyo desde el minuto uno, que teníamos que ir a saco", relataba una persona de peso en el organigrama del mallorquín.
El núcleo duro del tenista, a nivel técnico y humano, recibió en la pista a Rafa en pie y aplaudiendo a rabiar, lanzando gritos de ánimo. Toni Nadal se multiplicó enviando consignas, gesticulando. Parecía tener un muelle en su asiento. Padres, hermana, novia; todos a una en su primera experiencia en el palco a la izquierda de presidencia. Los seguidores de los finalistas van a uno u otro lado de acuerdo al ranking, y esta vez mandaba el nº1 de Djokovic. Discurso en francés
Lo suyos fueron a saco, y Nadal también en la pista. Emocionado, fue a su encuentro tras la victoria fundiéndose en abrazos regados con lágrimas. Hubo llanto general de satisfacción, todavía mayor después de la tensión vivida durante casi dos días. Rafa brincó encima de Toni.
Había parabienes para quien se pusiera en su camino de tanta alegría, derivada por el título en sí, la superación de las dificultades vividas, más que por tratarse de una histórica séptima corona. Ebrio de felicidad, se dirigió al público en francés, "He hablado fatal pero lo tenía que intentar porque la gente ha estado fantástica". Otra victoria en un escenario difícil. |