Hace unos días, el atacante dijo que se iba a quedar en el Milan, pero también criticó al club lombardo por no tener dinero para refuerzos
El Milan ha perdido la paciencia con Ibrahimovic. Sus últimas declaraciones afirmando que se iba a quedar la próxima temporada en el club 'rossonero' llegaron acompañadas de una coletilla que no han sentado nada bien en el club lombardo, particularmente a su propietario, Silvio Berlusconi.
El sueco dijo que no se iba a mover de San Siro pero, asimismo, desacreditó a la entidad que le paga, al afirmar que el Milan tiene problemas económicos y no tiene dinero para fichar a los jugadores que necesita.
Unas declaraciones que no han hecho más que abrir la brecha existente entre el club y el jugador y que ha derivado en el deseo de Berlusconi de deshacerse del polémico delantero este final de temporada.
El Milan va a escuchar las posibles ofertas que lleguen por Ibrahimovic y, si no, va a a intentar colocarlo en las negociaciones por algún posible fichaje, según publicó ayer 'La Gazzetta dello Sport.
Este diario informaba que las declaraciones que el exblaugrana hizo en Suecia sentaron muy mal a la cúpula dirigente del Milan y que Massimiliano Allegri, el entrenador, tampoco vería con malos ojos que Ibra causara baja. Ni el técnico ni buena parte del vestuario han tenido una relación fluida con el jugador.
Si a la sede del Milan no llega ninguna oferta consistente por Ibrahimovic, el club lombardo intentará colocarlo en el Manchester City. El interés de Allegri por Carlos Tevez no es nuevo y el argentino, a pesar de que Roberto Mancini lo reintegró al equipo en la recta final de la Premier, sigue siendo una bomba de relojería dentro del vestuario 'citizen'.