Ver Mensaje Individual
Antiguo 21-05-2012 , 21:45:55   #4
libardoa
Denunciante Mega
 
Avatar de libardoa
Me Gusta
Estadisticas
Mensajes: 6.677
Me Gusta Recibidos: 1078
Me Gustas Dados: 2521
Ingreso: 16 sep 2008

Temas Nominados a TDM
Temas Nominados Temas Nominados 13
Nominated Temas Ganadores: 0
Reputacion Poder de Credibilidad: 70
Puntos: 99625
libardoa Mas alla que cualquier Dioslibardoa Mas alla que cualquier Dioslibardoa Mas alla que cualquier Dioslibardoa Mas alla que cualquier Dioslibardoa Mas alla que cualquier Dioslibardoa Mas alla que cualquier Dioslibardoa Mas alla que cualquier Dioslibardoa Mas alla que cualquier Dioslibardoa Mas alla que cualquier Dioslibardoa Mas alla que cualquier Dioslibardoa Mas alla que cualquier Dios
  
Kaffeetrinker 2 Respuesta: ... La Cueva De Hercules ... Para los que le gusta leer ...

El 20 de octubre de 1940 la comitiva de las gorras con calaveras llegó a Madrid, en medio de un recibimiento por todo lo alto en la Estación de trenes del Norte, encabezado por el ministro del régimen Serrano Suñer. Después Himmler se entrevistó con Franco en su Residencia de El Pardo, un pequeño pueblo tranquilo, situado al norte de la capital. Ya en Madrid, Himmler se entrevistó con Julio Martínez Santa Olalla, el comisario de Falange para la Arqueología, jefe de la "Comisaría General de Excavaciones Arqueológicas", que fué creada en 1939, una unidad arqueológica española que imitaba a la Ahnenerbe.

De algún modo, y en versión franquista española, La Falange hacía el papel de las SS, una orden uniformada que velaba por la pureza del régimen, y la Comisaría de Arqueología española hacía el papel de la Ahnenerbe nazi.


8.jpg



Julio Martínez Santa Olalla, jefe falangista de la Comisaría General de Excavaciones Arqueológicas en España, unidad equivalente a la Ahnenerbe nazi, se reúne con Heinrich Himmler en Madrid el 20 de octubre de 1940, con objeto de acompañarle en su viaje hacia Toledo.


Las relaciones de España con Alemania eran buenas, afines. A Hitler le venía muy bien que en Europa hubiera un país como España, pues siempre, de un modo u otro, podía prestar su ayuda y colaboración a los nazis.

Sin embargo había algo extraño que no terminaba de encajar entre los regímenes nazi y franquista: el régimen de Franco era declaradamente ultracatólico tradicionalista, aliado incondicional del Vaticano Romano, y en cambio el nazismo alemán fomentaba unos valores extraños, claramente anticristianos, que habían ido marginando la doctrina católica en Alemania e impulsando a la vez una nueva religión germánica, ritual y esotérica, basada en la vuelta a las creencias ancestrales paganas de los pueblos teutones y nórdicos, cuyos máximos sacerdotes druidas, vestidos de negro y adornados con siniestras calaveras, estaban precisamente ahora de visita en España, liderados por el temido en toda Europa Heinrich Himmler.

El 21 de octubre los invitados de las SS visitaron El Escorial. Y realizada esta última visita al monasterio de este pueblo de la sierra madrileña, la comitiva negra puso rumbo a Toledo.

Al llegar a Toledo, el Jefe de los Campos de Concentración Nazis, Heinrich Himmler y su comitiva fueron recibidos por el mejor anfitrión de Toledo que podía guiarles, el General Moscardó, el cual les mostró las ruinas de El Alcázar, tal como quedó tras el famoso asedio que padeció la fortaleza en 1936.


9.JPG



El General Moscardó explica los detalles a Heinrich Himmler durante la visita del Reichfuhrer al Alcázar de Toledo el 21 de octubre de 1940. A la derecha de la imagen, el general de las SS, karl Wolff; detrás y a la izquierda, el ministro español Serrano Suñer.

Moscardó explicaba los detalles a Himmler. Himmler era acompañado en todo momento por uno de sus principales colaboradores, el general de las SS Karl Wolff, quien no perdía detalle de todo cuanto veía en Toledo. Los visitantes germanos quedaron admirados y entusiasmados de la epopeya numantina de Toledo y de que se lo pudiera explicar en persona su principal protagonista, superviviente del episodio.

10.jpg



Veamos quién va detrás entre Himmler y Moscardó, ¡voila!, ¡sí, es Santa Olalla!.., el Jefe de la Ahnenerbe española, el Comisario de Falange para la Arqueología en España.

El destacamento de la Ahnenerbe también visitó el centro del casco histórico de la ciudad, contemplaron la Catedral de Toledo y atravesando la plaza, subieron por el lateral norte del edificio del Ayuntamiento de Toledo, escoltado de militares de gala en formación presentando sus armas.


11.jpg



21 de octubre de 1940. Visita del Jefe de los campos de exterminio nazis, Henrich Himmler, a Toledo. La comitiva nazi de las SS sube por el lateral del Ayuntamiento de Toledo. Al fondo se puede ver la Catedral de Toledo.

Hasta entonces, la comitiva de las SS encabezada por Himmler, apenas había estado unas horas en cada uno de los primeros destinos de visita, San Sebastián, Burgos, Madrid, El Pardo, y El Escorial. Himmler y los oficiales de rango de las SS que le acompañaban, se sentían a gusto en Toledo. Y Toledo era el Destino. Por eso los visitantes nazis se quedaron a pernoctar en la ciudad visigoda


12.jpg



Veamos de nuevo quién va detrás de Himmler en la comitiva de la Ahnenerbe desde la Catedral de Toledo, atravesando la plaza y subiendo el lateral del Ayuntamiento. ¡Sí, de nuevo es Santa Olalla, el comisario de Falange para la Arqueología!..., pegado a Himmler. El Jefe de la "Ahnenerbe española" es el guía imprescindible de Toledo para Himmler...

Al día siguiente, 22 de octubre de 1940, el segundo hombre más poderoso de la Alemania nazi, después de Hitler, Heinrich Himmler, visitó el Museo Arqueológico Nacional; su guía imprescindible era el falangista Julio Martínez Santa Olalla, jefe de la "Comisaría General de Excavaciones Arqueológicas", el equivalente franquista de la Ahnenerbe nazi, del que fué calcado.

Santa Olalla había sido profesor en la Universidad de Bonn entre 1927 y 1931; germanófilo declarado, era hijo de un general amigo de Franco, y gran amigo de Wolfram Sievers, el director de la unidad de operaciones especiales de la Ahnenerbe. Santa Olalla era un gran defensor de las raíces arias y celtas de España, ignorando al pueblo íbero.


El Reichfuhrer mostró mucho interés y fervor por todo tipo de piezas de origen visigodo, lo que motivó que Santa Olalla, halagado, le obsequiase con una de ellas. Himmler, muy diplomático, comentó que el Reino Visigodo había sido ya un primer lazo de unión entre los pueblos germano e hispano.

Al día siguiente, 23 de octubre, la comitiva de las SS voló hacia Barcelona. El jerarca nazi se alojó en el Hotel Ritz de Barcelona. Ante la concentración de admiradores y curiosos a los pies del hotel, aclamando al visitante, Himmler tuvo que salir al balcón de su suite para complacer al enfervorizado publico.

Uno de los libros que llevaba consigo Himmler era "La Corte de Lucifer" el libro que había escrito el arqueólogo de las SS, Otto Rhan. La visita principal se centró en el Monasterio de Montserrat. Los caballeros de las SS tenían gran interés en la Montaña Mágica de Montserrat y en sus interioridades subterráneas.

Al llegar al Monasterio de Montserrat, las máximas autoridades benedictinas del Monasterio no deseaban atender a Himmler, alegando no conocer el idioma alemán, ya que sabían acerca del ninguneo y marginamiento del régimen nazi hacia la Iglesia Católica, y que los nazis fomentaban una propia religión teutónica germánica, de creencias místicas y paganas. Así que los priores de Montserrat le encomendaron esta tarea de anfitrión de Himmler al joven padre Ripoll, el cual sí hablaba alemán.


El Reichfuhrer mostró mucho interés y fervor por todo tipo de piezas de origen visigodo, lo que motivó que Santa Olalla, halagado, le obsequiase con una de ellas. Himmler, muy diplomático, comentó que el Reino Visigodo había sido ya un primer lazo de unión entre los pueblos germano e hispano.

Al día siguiente, 23 de octubre, la comitiva de las SS voló hacia Barcelona. El jerarca nazi se alojó en el Hotel Ritz de Barcelona. Ante la concentración de admiradores y curiosos a los pies del hotel, aclamando al visitante, Himmler tuvo que salir al balcón de su suite para complacer al enfervorizado publico.

Uno de los libros que llevaba consigo Himmler era "La Corte de Lucifer" el libro que había escrito el arqueólogo de las SS, Otto Rhan. La visita principal se centró en el Monasterio de Montserrat. Los caballeros de las SS tenían gran interés en la Montaña Mágica de Montserrat y en sus interioridades subterráneas.

Al llegar al Monasterio de Montserrat, las máximas autoridades benedictinas del Monasterio no deseaban atender a Himmler, alegando no conocer el idioma alemán, ya que sabían acerca del ninguneo y marginamiento del régimen nazi hacia la Iglesia Católica, y que los nazis fomentaban una propia religión teutónica germánica, de creencias místicas y paganas. Así que los priores de Montserrat le encomendaron esta tarea de anfitrión de Himmler al joven padre Ripoll, el cual sí hablaba alemán.


13.jpg



Mientras el Jefe de las SS y de la Ahnenerbe, Heinrich Himmler, se encontraba de visita unos días en España, tuvo lugar la Entrevista entre Franco y Hitler en Hendaya, el 23 de octubre de 1940. Aquél día Himmler se encontraba en Barcelona, después de haber visitado, dos días antes, la ciudad de Toledo.

Por cierto que en aquella reunión de Franco con Hitler, asistió también el ministro español de asuntos exteriores, Ramón Serrano Suñer, y por parte alemana, Von Ribbentrop. Serrano Suñer, que se encontraba el día 21 en Toledo, tuvo que viajar también a Hendaya para estar presente en la reunión entre los dos Jefes de Estado.

Es decir, que la reunión entre Franco y Hitler tuvo lugar sin que Hitler tuviera todavía ningún informe de la estancia de Himmler en Barcelona. Era irrelevante. Pero sí había ya un informe de la visita del jefe de la Ahnenerbe a Toledo, que ya había tenido lugar dos días antes, que era lo importante.

Hay otro razonamiento que demuestra que la visita de Himmler a Toledo era la clave del viaje de la Ahnenerbe a España, y el razonamiento es el siguiente:

Siempre se ha dicho que la clave de la visita de Himmler a España era Santa Olalla, y es cierto.
Observemos un detalle, Santa Olalla no acompañó a Himmler a San Sebastián, ni a Burgos, ni tampoco a Barcelona. No hay fotografías ni información que muestren a Santa Olalla en Barcelona con la comitiva de las SS. Fué el General Orgaz quien se encargó de recibir y acompañar a Himmler en Barcelona.


14.jpg


libardoa no está en línea   Responder Citando
 
Page generated in 0,10358 seconds with 12 queries