09-05-2012
, 20:39:11
|
#8 |
| Denunciante Épico
| Respuesta: Falcao, un delantero perfecto EL COLOMBIANO SE GANA UN LUGAR EN EL SANTORAL ATLÉTICO Falcao toma el tridente de Neptuno
DELFÍN MELERO 09/05/12 Radamel Falcao no tiene vergüenza. Ni corto ni perezoso, al colombiano no le importó hablar con Neptuno vía Bucarest sin conocerle todavía. No contento con eso, tampoco tuvo miedo de pedirle el tridente y se quedó con él. Así derrumbó al Athletic y así concedió una cita para verse con Neptuno y devolverle el favor en forma de fiesta rojiblanca.
El 'Tigre' se comió a once leones en el Nacional de Bucarest. Hubiese devorado a todos los que hubiesen echado. Fue el rey de la selva, el jefe de un soberbio Atlético de Madrid que minimizó al Athletic hasta límites que no se sospechaban. El Atleti supo jugar una final y Falcao lo interpretó marcando dos goles que pasarán a la historia.
El colombiano volvió a levantar la preciosa Europa League un año después, esta vez, con 12 goles a cuestas, 30 en su carrera en una competición que se le queda pequeña. Al Oporto le guió hacia la gloria. Al Atlético le mostró el camino para atacar al cachorro de león que fue el Athletic. Él dio el primer bocado para comerse a los vascos.
Los dos goles que hizo en Bucarest los marcó con la izquierda, su supuesta pierna mala. Demostró, otra vez, que el área es su casa, en la que hace lo que le da la real gana y siempre resulta ser lo correcto. Amorebieta le dejó pensar en el minuto 6 y fue un crimen para el Athletic. Radamel controló y no le tembló el pulso. Tiene la sangre fría de los asesinos a sueldo. Disparó con la zurda y el balón entró por la escuadra de la portería de Iraizoz. La eternidad existe
Pasada la media hora, con el Atleti calculando el mal, Falcao hizo más daño todavía. Los del Cholo mordieron muy arriba, fue una seña de identidad en Rumanía, y Amorebieta volvió a quedar retratado. Perdió la pelota y fue como dar un caramelo a la puerta de un colegio. Arda centró al corazón del área y por allí estaba Falcao, no por casualidad, para pisar el balón con la derecha, Aurtenetxe y Gorka acabaron por los suelos, y rematar con la izquierda a los leones. El grito de Radamel se escuchó en Bucarest más que el de Tarzán.
Falcao fue el dueño y señor del partido. Nadie le quitó un balón. Hasta regateó y caracoleó como si fuese el Kun lejos del área, donde juega con esa sensación de falso torpe. Su final contrastó con el de Llorente, que estuvo cuidado en una jaula por Godín y Miranda. El más salvaje de todos fue Radamel, ese amigo que se ha ganado a Neptuno para siempre. Se ha ganado ser eterno.
Fuente: Marca
Última edición por Heráclito; 09-05-2012 a las 20:42:56 |
| |