La empresa colombiana
Timiscol quiere utilizar el
nombre del
famoso vampiro en sus
bebidas, pero
Meals de Colombia se opone porque utiliza esa
marca para sus
helados
La disputa se inició en 2006 y terminó con una resolución de la
Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) que establecía que el reclamo era injustificado, ya que las
marcas homónimas no se confundirían por ser de distintos rubros.
Pero cuando en 2007
Meals de Colombia SA vendió
Drácula a
Cresport International INC, la protesta se reactivó. "No se logrará diferenciar los productos (de
Timacol SA CI) respecto de los distinguidos por la
marca Drácula de mi representada", argumentó la defensa de la firma compradora.
Y nuevamente la
SIC determinó que el sello pretendido por la fabricante de
bebidas "cumple con los requisitos legales exigidos" y no tendría por qué sucitar confusiones en los
consumidores, "contrariamente a lo argumentado por la accionante".
La decisión final estará a cargo del
Consejo de Estado de Colombia.