Un gringo fue sorprendido en Pasto cuando violaba a una pastusita y, luego del juicio, fue condenado a muerte en la cámara de gas.
A la mañana siguiente, llegan a llevarlo a cumplir con su condena y lo meten en un cuarto completamente cerrado pero sin techo: Esa era la cámara de gas.
Un poco más tarde, los pastusos empezaron a aparecer por el hueco superior y, en vista que no pasaba nada, el condenado empezó a insultarlos:
-¡Pastusos brutos! ¡Ignorantes! ¡Razón tienen los que dicen que son unas bestias! ¡Cómo se les ocurre hacer una cámara de gas sin techo!
Y un pastuso que estaba asomado arriba, le dice:
-¡Espérate un rato, que ya vamos a empezar a tirarte los cilindros!!!