Perdió ante el modesto
Atlanta por
1-0 y se aleja de la cima en la B Nacional.
Quilmes lo alcanzó en el segundo lugar y, de relegarlo al tercer puesto, lo obligará a definir su suerte contra uno de los peores del torneo de Primera
Atlanta sorprendió a todos y dejó en claro que River Plate no tendrá fácil su ascenso a Primera.
El Millonario cayó frente al rival con peor promedio en la lucha por mantener la categoría y al que había vapuleado por 7-1 en la primera ronda del torneo. En el estadio de Vélez Sarsfield, la historia fue diferente, y el Bohemio desnudó todas las falencias de su rival.
River Plate fue un equipo desprolijo y lleno de imprecisiones, al que no le salió nada bien y resultó sobrepasado por un equipo ordenado, que festejó a lo grande. Esta vez,
los cambios no salvaron al equipo de Matías Almeyda de una flojísima producción, que lo dejó lleno de dudas de cara a las diez fechas decisivas que se vienen.
Sin figuras rutilantes,
Atlanta fue inteligente y con una gran solidaridad y amor propio ganó su primer partido del 2012 gracias a un gol concretado por el mediocampista Fernando Lorefice, ex Independiente, a los 34 minutos del primer tiempo.
River jugó un primer tiempo para el olvido, con puntos flojos en todas sus líneas (sólo se salvó de la crítica el portero
Daniel Vega), tanto a nivel individual como colectivo. Y se fue al descanso con un panorama inesperado antes del comienzo del partido: perdiendo 1-0 tras haber desperdiciado un
penal, malogrado por Fernando Cavenaghi tras un invento arbitral, y con un hombre menos por la
expulsión del defensor Ramiro Funes Mori en el final de la etapa.
Las
imprecisiones y la falta de profundidad fueron el común denominador que tuvo un conjunto lento, sin los recursos suficientes para generar juego de mitad de cancha para adelante, sobre todo porque su estratega,
Alejandro "Chori" Domínguez, no funcionó.
En el segundo tiempo, Atlanta tuvo chances de contraataque, pero sus fallas al dar la puntada final y la gran tarea de Vega le impidieron ampliar la diferencia. Mientras tanto, River únicamente llegaba con peligro producto de arrestos individuales.
A los 38
, Rogelio Funes Mori estrelló el tiro del empate en el travesaño y, dos minutos más tarde, el delantero Abel Soriano impactó el remate del 2-0 en el horizontal. El partido se hizo de ida y vuelta y con final impredecible hasta el final. Pero los de Almeyda siguieron pecando con los mismos errores, y Atlanta terminó festejando una victoria histórica.
El sábado, la victoria de
Quilmes 4-0 como visitante de
Atlético Tucumán generó preocupación en los riverplatenses, que ahora pueden quedar seis puntos por debajo del líder,
Instituto de Córdoba al final la
28ª fecha. Para eso, los cordobeses tendrán que vencer este lunes a
Gimnasia de La Plata.
El
Torneo de la B Nacional reparte dos ascensos directos para el 1º y 2º de la tabla general, y otorga dos lugares en la
Promoción (partidos a ida y vuelta contra un equipo de Primera División) para
el 3º y 4º.
En dicha definición, por ser uno de los peores promedios de la categoría superior en la temporada 2010/11, River cayó por primera vez a la segunda división del fútbol argentino
(frente a Belgrano de Córdoba en la fatídica tarde del 26 de junio de 2011). Por eso, su objetivo es acabar cuanto antes con esta pesadilla.
Un posible rival en la Proomción es
San Lorenzo de Almagro (actualmente ubicado en la 18º posición de los promedios), otro de los denominados equipos grandes de la Argentina y que no consigue escapar a la delicada zona del descenso. El fantasma de la promoción, otra vez al acecho.