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#1 |
Denunciante Bronce
| La montaña salvaje
Calificación: de
5,00 | La montaña más deseada y la más peligrosa. La luna llena ilumina la cara norte del K2. Una insólita imagen de la espectacular arista del lado chino del K2, tan inaccesible y difícil que la mayoría de los escaladores aborda este pico del Karakorum desde el lado paquistaní. En la foto, los integrantes de la expedición 2011 acarrean el material a la base de esta cima de 8.611 metros. Azotada por punzantes ráfagas de viento cargado de nieve, Gerlinde Kaltenbrunner comprueba las cuerdas que el equipo ha tardado semanas en fijar a lo largo de toda la ruta: un total de casi 2.750 metros. Se necesitaron decenas de camellos y ocho arrieros kirguiz para vadear el río Shaksgam con 2,2 toneladas de material rumbo al Campo Base Chino. Costes: 12.500 euros y ocho gafas de sol. La fuerte corriente casi engulle un camello bactriano cuando cruza el gélido río que bebe de múltiples glaciares del valle Sarpo Laggo, en la cordillera del Karakorum. El canal era la última barrera acuática antes de llegar al Campo Base Chino, y también la más difícil. Para alcanzar el Campo I, Kaltenbrunner dirige la expedición a través de esta grieta en la parte superior del Glaciar Norte del K2. Maxut Zhumayev asciende la arista de nieve entre los Campos I y II. Kaltenbrunner (de rojo), Załuski (de naranja), Zhumayev y Vassili Pivtsov ascienden una pendiente de nieve por debajo del Campo II. Enfundados en sus monos de plumas, Dujmovits y Kaltenbrunner estudian la ruta hacia el Campo IV y el principio de la «zona de la muerte», el punto por encima de los 8.000 metros en que los alpinistas que ascienden sin oxígeno se enfrentan a los límites del cuerpo humano. «La diferencia entre llevar o no oxígeno estriba en la capacidad de resistir el frío –explica Dujmovits–. Te congelas de dentro afuera, porque no consigues quemar grasa suficiente para conservar el calor.» Sosteniéndose en las puntas delanteras de los crampones, Kaltenbrunner escala los empinados tramos de roca y nieve que conducen al Campo II. Como parte del exhaustivo entrenamiento previo a las expediciones, la alpinista perfecciona su equilibrio caminando sobre una cuerda tendida entre dos manzanos. 
__________________  "Aún hay vagos destellos de civilidad en este matadero salvaje que alguna vez fue la humanidad" . |
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