Aaay por Dios! Ese wey, como bien lo dices, ni perro que le ladre. No es más que un charlatán. Sólo bastó que su librito de hace algunos años "Cañitas" tomara un poco de auge, para que la gente empezara a creer en él, qué bueno que lo desmintieron y se dieron cuenta que es sólo un timador. Ahora sobre el caso de Jackson, pues ya no sabe ni qué inventar. Yo iré en busca del de Osama Bin Laden, a ver si también me hago famosa. Saludos