Respuesta: Lo que cuestan las mesadas más altas La mesada más alta
El pensionado que más dinero recibe es el exrepresentante del Huila Jesús Antonio García Cabrera. Su mesada suma 31 millones de pesos, un monto que supera casi en 10 millones el salario de un congresista. García recibe esa pensión porque en 1998, en el momento de jubilarse, por un "error de interpretación" se le permitió incluir como parte del salario base, la liquidación los tiquetes aéreos y los viáticos.
En ese momento un congresista ganaba cerca de dos millones de pesos, pero sumando todos los ingresos, podía recibir más de 12 millones. Así aumentó su pensión de manera desmedida. "Es un derecho adquirido, no hay nada ilegal", dijo García, quien argumentó que la exposición en los medios de comunicación lo ha expuesto a un posible secuestro.
Aunque desde 1991 Fonprecon demandó la liquidación, solo en 2010, en primera instancia, el Tribunal Administrativo del Huila pidió excluir de la liquidación los viáticos y tiquetes aéreos como factores salariales. Las sumas adicionales incluidas en la liquidación, multiplicadas por el número de meses que había sido pagada la pensión hasta ese momento, daba un valor de cerca de 420 millones pesos.
Pero lo más grave es que todavía no hay una sentencia definitiva, lo que quiere decir que García sigue recibiendo su pensión como si no hubiera pasado nada. Y a lo sumo la sección segunda del Consejo de Estado, donde reposa el expediente, podrá ordenar una reliquidación, pero no pedirá devolución de dinero. Con pensión de congresista
El exsecretario de la Cámara de Representantes Silverio Salcedo Mosquera obtuvo su pensión en 1992 por cerca de 2,5 millones de pesos. La liquidación se hizo con base en la Ley 71 de 1998, que ponía un tope máximo a las pensiones de 15 salarios mínimos vigentes. Eso sí, incluyó como factores para la liquidación la asignación básica; primas técnicas, navideñas, de vacaciones, de antigüedad y de servicios; bonificaciones y quinquenios.
Pero dos años después de que Salcedo se pensionó, entró en vigor la Ley 100 de 1993, que eliminó el tope de salarios para los pensionados. El fondo reliquidó la pensión y como no había tope, esta subió a más de 3,6 millones de pesos.
Pero el régimen que cobijaba a Salcedo, a diferencia del que tienen los recién pensionados, utiliza como base para el incremento anual el Índice de Precios al Consumidor (IPC), que en la década de los 90 alcanzó picos del 22 por ciento. Es decir que durante esa década cada año su pensión aumentó hasta una quinta parte. El incremento, más las reliquidaciones permiten que Salcedo se embolsille actualmente una mesada de 28 millones de pesos.
En el 2005, Fonprecon entabló una demanda para reliquidar la pensión y fijar el límite de 15 salarios que era la ley que le aplicaba en el momento de su pensión. En otras palabras, equivaldría a rebajar su pensión a ocho millones. Para el fondo, Salcedo debía rembolsar el valor de las adiciones. Pero a finales del año pasado, el Tribunal Administrativo de Cundinamarca consideró que era cosa juzgada y falló a favor de Salcedo. El fondo apeló la decisión y el caso pasó este año al Consejo de Estado.
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