Respuesta: Autoferia Constitución. ¿Estafadores?
AUTOFERIA CONSTITUCIÓN, SI CUELA CUELA, Y NOS LLEVAMOS UN PASTÓN
Bueno, bueno, bueno...
Me he registrado en este foro expresamente para que ningún bonachón sin experiencia en la 2a mano caiga en la trampa de este rey de las estafas.
Nos pegamos un viaje de Barcelona a Valencia con la intención de llevarnos un vehículo en estado "impecable" (confirmado por el mismo rey de la estafa por teléfono). Nuestra intención era quedarnos un Alfa Romeo 150cv Diesel del año 2007 con 70.000 km. Preguntamos todas las características por si acaso, le pedimos que nos lo guardara para el día siguiente.
Nos recorrimos esos magníficos 300 km (y 90 euros en gasolina y peajes). Nada más estar entrando por la puerta nos llama ese ca**** y nos dice que justamente está apunto de quedárselo un señor.
Vamos hasta el coche y evidentemente nos encontramos al Sr. Manolo, que acompañado de su nieta, nos dice que si no nos lo quedamos nosotros, se lo queda él. Para meter más presión.
Empezamos a mirar el coche (cubierto por una deliciosa capa de abrillantador que lo hacía muy goloso), nos damos cuenta de que curiosamente el cambio de marchas tiene solo 5 velocidades, en lugar de 6 (que es lo que tenia el de 150cv).
Visto esto, se lo decimos y el hombre se hace el despistao, diciendo que "la chica de interné" me lo ha colgado mal. Al tanto aquél hombre que tiene una chica sólo para colgar anuncios en interné. El hombre se empieza a alejar del núcleo de la acción, pues se olfateaba el posible conflicto.
Viendo el panorama nos dejamos de encantar por aquella capa de abrillantador y empezamos a descubrir los trapos sucios que había en ese coche:
El volante pelado, el asiento del conductor gastado, un libro de revisiones que sólo llegaba a los 20mil km, el cambio de marchas rallao... vamos, signos de que el coche llevaba unos 200.000 km tranquilamente.
Curiosamente el Sr. Manolo (probable amigo del bar al que le habría prometido un vermut para hacer un poco de teatro), desapareció.
A los 2 minutos nos estábamos conteniendo de coger aquél gran mangante y montarle un cristo o rallarle alguno de esos 300 potes trucados que tiene para elegir.
MENOS MAL que íbamos con ojo y con mucho cuidado, ya que están hechos unos grandes maestros de la farsa y cualquiera puede caer.
Decepcionados y cansados, nos volvimos a Barcelona, pero a mi me quedó la espinita de pensar que ese mangante pueda venderle un coche mucho más usado a una persona que no tiene mucha idea de coches.
Por eso escribo mi testimonio de lo ocurrido, y desearle que le caiga una bomba a ese maldito concesionario lleno de trastos con el cuenta kilometros modificado.
Firmado: la de barcelona, muy cabreada
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