Ver Mensaje Individual
Antiguo 24-02-2012 , 23:22:20   #22
teratologia
Recien Registrado
No Tiene Avatar Configurado
Me Gusta
Estadisticas
Mensajes: 26
Me Gusta Recibidos: 0
Me Gustas Dados: 0
Ingreso: 02 feb 2012

Temas Nominados a TDM
Temas Nominados Temas Nominados 0
Nominated Temas Ganadores: 0
Reputacion Poder de Credibilidad: 0
Puntos: 1422
teratologia el Usuariox es espléndido/ateratologia el Usuariox es espléndido/ateratologia el Usuariox es espléndido/ateratologia el Usuariox es espléndido/ateratologia el Usuariox es espléndido/ateratologia el Usuariox es espléndido/ateratologia el Usuariox es espléndido/ateratologia el Usuariox es espléndido/ateratologia el Usuariox es espléndido/ateratologia el Usuariox es espléndido/a
  
Predeterminado Respuesta: Tecnologia antigua

FUEGO GRIEGO (600-900 DC)

El fuego ha sido parte fundamental de la Guerra desde tiempos inmemoriales, la Biblia nos habla de batallas donde el fuego estaba presente e incluso hoy, miles de años después, las batallas dependen de artefactos que producen explosiones y fuego.

Pero existió un arma tan letal y curiosa que incluso hoy con toda la tecnología y los avances en Química existentes ha sido imposible replicarla. Muchos científicos lo han intentado sin éxito y tal parece que el secreto mejor guardado del imperio bizantino seguirá siendo un misterio por toda la eternidad.


El Fuego Griego, sin embargo, fue el producto de una serie de ensayos e intentos por encontrar la fórmula química que creara el arma incendiaria perfecta, ya en el año 424 DC el historiador Thucydides nos habla de lanzallamas en forma de tubos que eran utilizados por el ejercito bizantino en el sitio a Delium. Varios años después y durante el reinado de Anastasio l , la flota naval Bizantina usó armas incendiarias basadas en azufre para detener la revuelta en Vitalia según el cronista de la época Juan Malalas .

Pero en el año 672 DC aparece en Constantinopla un extraño personaje que decía provenir de la antigua Fenicia más exactamente de Heliópolis o Baalbek ocupada por los Musulmanes y que se hacía llamar Kalinikos. Y aquí es donde empieza la teratología del asunto a surgir, Kalinikos no era un ciudadano del imperio registrado, decía ser ingeniero y no se tiene dato alguno de su procedencia más de lo que él afirmaba con su propia Boca. Más aun, el decía provenir de Baaltek, lugar que ya visitamos en la primera parte de Tecnología Antigua como el sitio donde se encuentran los enigmáticos Megalitos ¿Era Kalinikos descendiente de la civilización que edificó los megalitos y que poseía un conocimiento superior?
Kalinikos ofreció la fórmula al emperador de Constantinopla y desde la primera vez que se usó su éxito fue rotundo. El fuego griego tenía la propiedad de consumir rápidamente lo que encontrara a su paso y era letal porque el agua no lo apagaba, al contrario, el fuego griego continuaba prendido y en su racha destructora incluso debajo del agua y cualquier intento por apagarlo antes lo avivaba.


El secreto fue tan bien guardado que ni siquiera el emperador sabía la formula la cual era guardada por un cerrado grupo de “descendientes” de Kalinikos llamados los Lampros (los brillantes). Lo que sí es claro es que el fuego griego retrasó en unos 150 años la caída del imperio Bizantino a manos musulmanas y solo cuando el último de los Lampros desapareció llevándose el secreto del fuego griego con él fue que Constantinopla finalmente cayó.

Muchos intentos se han hecho desde entonces para recrear el fuego griego, los mismos musulmanes y búlgaros de la época capturaron barcos cargados con el material y trataron de imitarlo infructuosamente. Investigaciones modernas han arrojado más preguntas que respuestas sobre la composición de esta arma líquida.

LA PIEDRA FILOSOFAL DE NICOLAS FLAMEL (1355 DC)


La Alquimia nació probablemente en la antigua Grecia pero la leyenda nos cuenta que el conocimiento viene del antiguo Egipto cuando el dios Dyehuty o Tot decidió venir a la tierra bajo el nombre de Hermes Trimegistro (tres veces grande) primer gran sabio y fundador de la escuela de la Alquimia y la hermética.
Desde sus inicios la alquimia tuvo dos objetivos fundamentales el primero era encontrar la piedra filosofal, que consistía en un químico capaz de transformar cualquier metal en oro, el segundo era la fuente de la eterna juventud, que daba a quien la bebiera inmortalidad. Los alquimistas a pesar de ser considerados herejes por la Iglesia imperante, fueron respetados y admirados por la sociedad y por los reyes que frecuentemente los contrataban como herbólogos y médicos y patrocinaban sus experimentos.

Durante siglos muchos persiguieron estos dos objetivos con ahínco, algunos incluso afirmaron haberlo logrado pero se remitían simplemente a explicar el proceso sin mostrar prueba alguna de que en realidad funciona.

Sin embargo hubo un personaje entre todos estos que acaparó la atención de propios y extraños y creó un nombre que aun hoy es leyenda se trata de Nicolás Flamel.

De origen judío y padre escriba, Flamel era una persona extremadamente estudiaba que dominaba el griego, el latín y el Hebreo. Desde su juventud trabajó en bibliotecas y librerías de diferentes partes de Europa. Durante la guerra de los Cien Años, Flamel trabajó en una librería de París. Estando allí un extraño personaje apareció en la librería y le obsequió (o vendió a un precio irrisorio) a Flamel un grimorio o libro mágico alquímico. Algunos dicen que el personaje en cuestión fue un Ángel, otros afirman que se trataba de un Atlante o un Extraterrestre.

Flamel se obsesionó con ese libro que parecía estar escrito en un idioma cifrado, durante los siguiente 21 años recorrió Europa tratando de encontrar quien le ayudara a descifrarlo. Finalmente llegó a España que por aquel entonces era la cuna de las mejores traducciones del griego antiguo al mismo tiempo que era sede espiritual además tanto del islam andalusí como de la Cábala Sefardita. Allí en España encontró Flamel a un anciano Rabino de nombre Canches quien le dijo que el libro había sido escrito por el Patriarca Abraham y contenía los conocimientos obtenidos por él de parte de un Ángel. Canches, con ayuda de la cábala y algunos libros antiguos en su poder ayudó a Flamel a descifrar el libro.

Sea como sea Flamel regresa a Francia y anuncia que ha logrado convertir mercurio, cobre y posteriormente plomo en oro. Su riqueza se multiplica de tal modo que se convierte en un filántropo Iglesias, hospitales y centros de refugio son construidos gracias al oro de Flamel y hasta las arcas del rey reciben una gran donación por parte del alquimista. Su fama se extiende por todo país. Nadie hasta la fecha ha podido descubrir de dónde sacaba tanta riqueza un pobre librero, quien jamás contó con un ayudante para sus experimentos lo que llevó a la creencia de que en el libro habría aprendido a hacer homúnculos y golems.

Flamel y su esposa mueren casi simultáneamente en 1410, en 1430 se lleva a cabo la exhumación de sus restos solo para encontrar que los ataúdes estaban llenos de troncos lo que para muchos significa que Flamel fingió su propia muerte y la de su esposa pues había descubierto gracias al libro el elixir de la eterna juventud y habían adquirido así la inmortalidad. Hasta nuestros días son muchos los que afirman haberse encontrado con Nicolás Flamel en lugares tan diversos como Inglaterra, la India, Siberia y el Tíbet.

teratologia no está en línea   Responder Citando
 
Page generated in 0,08045 seconds with 11 queries