Uno de los problemas más frecuentes en las relaciones sexuales es la eyaculación precoz en el hombre y por ende la insatisfacción en la mujer. Las estadísticas dicen que el 60 % de las mujeres no llegan al orgasmo o lo fingen y el 70% de los hombres son eyaculadores precoces o lo han sufrido alguna vez. La cuestión con las estadísticas es que creemos que no hacemos parte de ellas, pero son una realidad.
Se escucha mucho de las “ayuditas” que mejoran la potencia y hacen que el hombre aguante más, como el viagra, la roxicaina o el anframil, pero son medicados y algunos tienen contraindicaciones o generan dependencia y se termina creyendo que sin ellos no funciona la cosa. También se dice que masturbarse antes de la relación, pero puede ser que en el momento clave no se le pare, otros que tomarse unos traguitos antes ayuda, pero recuerden que el alcohol es inhibidor.
En fin lo que quiero compartirles, sin presumir de pretencioso, son dos métodos que personalmente me han ayudado y que no requieren medicamentos.
El primero consiste en entender que fisiológicamente somos diferentes de las mujeres y por tanto nuestro comportamiento y requerimientos, también lo son.
- La mujer para llegar a un grado de excitación medio requiere de un preámbulo de “calentamiento” de 15 a 18 minutos, mientras que el hombre en menos de 5 minutos ya lo logra.
- La mujer puede llegar a un grado muy alto de excitación y ello no garantiza un orgasmo, el hombre siempre que eyacula obtiene uno.
- Los puntos de excitación de una mujer son muchos (orejas, nuca, espalda baja, rodillas, muslos, senos y por supuesto clítoris, siendo estos los más básicos), sin decir que para el hombre son menos, pero con un buen masaje en el pene nosotros quedamos casi listos, ellas requieren de todas las anteriores.
- Existe una zona en la mujer que es poco explorada y explotada, El Punto “G”, que se ubica a unos 3 o 5 cm del exterior de la vagina y que tiene forma de moneda pequeña y que en el “preámbulo” lo podemos estimular introduciendo en la vagina el dedo corazón con la palma hacia arrida, siendo este una terminación nerviosa tan rica como el clítoris.
- Como estamos hablando de prolongar el acto por parte del hombre, cuando este penetrando a la mujer, solo introduzca el primer tercio del pene dentro de la vagina, con esto lograra dos cosas: perder sensibilidad en su pene, ya que el empuje no lo hace hasta el fondo e incrementar la excitación en la mujer por que estará estimulando el punto G.
Como segundo punto, es un método que se aprende fuera de la cama:
- Consiste en lo siguiente, todas las veces que vaya a orinar en el día, detenga el chorro a voluntad entre 4 y 5 veces, es decir, orina, retiene la orina por un par de segundos, deja continuar, vuelve y retiene y así sucesivamente hasta terminar. Lo que se está haciendo allí es un ejercicio en la parte perianal, que fortalece este musculo.
- En el momento en que este teniendo una relación y sienta que va a eyacular, ejerza esta misma presión que cuando contuvo la orina, de esta forma la detendrá. “OJO” esto no se logra de la noche a la mañana, pero es efectivo y adicionalmente su próstata se beneficiara por que más adelante con los años, no se inflamará.
- Otro truco es que en el momento de su mayor excitación presione su lengua contra su paladar, esta tensión genera contracción en la uretra que es mucho más efectivo que pensar en cosas estresantes, que según dicen evitan la eyaculación.
Recuerden, todo esto se logra con trabajo y no es solo de unas semanas, pero estoy seguro que sus mujeres se los agradecerán con creces. No hay nada más excitante que ver excitada a una mujer.
Mucha suerte y espero sus comentarios.