Estaba mi esposa (Viki) mamándome la verga, cuando al ver su carita de gozo y como se introducía la punta, la relamía y cerraba los ojos, me puse a recordar, y es más, me puse a pensar que ella también estaba recordándose de aquel muchacho que se devoró para su despedida de soltera.
Ella no sabe aún que yo estaba escondido, como un voyeur empedernido, junto a mi mejor amigo (Carlos), en el closet de esa casa donde sus amigas la llevaron a celebrar su despedida de soltera.
Todo empezó con tragos, música y el clásico jueguito de truth or dare. Ya entrada la noche, esperando con Carlos a que se desvistiera alguna chica ya pasada de copas, para poder ver alguna teta, o de repente con suerte, algún coño de una de sus deliciosas amigas, nos emocionábamos de ver que, efectivamente, ya algunas estaban en ropa interior.
Cual sería nuestra sorpresa que ponen una canción de esas prendidas y por la entrada principal entra un chico vestido con pants flojos, una t-shirt ceñida y un antifás. Los gritos fueron de euforia por parte de todas. El chico bailó una canción y se desnudó quedando en tanga de leopardo. Lógicamente pasaba su miembro semierecto por la cara de mi entonces prometida y ella se abalanzaba sobre el sin reparos. Viki se sacó la blusa y estaba en mini, y se le notaban los pezones erectos, me imagino que de calentura.
Creo que yo estaba más preocupado por lo que pensara Carlos que por lo que pasaba en el baile. De pronto apagaron las luces y corrimos a escondernos en el dormitorio del segundo nivel y me di cuenta que no solo yo estaba excitado sino Carlos también. Me comentó que rica se miraba Viki y el comentario me puso a mil. No dio tiempo para hablar más ya que entró el chico con una mujer al dormitorio. Por la oscuridad no supimos de quien se trataba, pero mirábamos las siluetas y escuchábamos los jadeos de una buena agarrada que se estaban dando.
Me puse algo nervioso ya que las posibilidades que fuera Viki eran mayores por ser la agasajada. Carlos se empezó a sobar la pija y observaba con mucha atención. La pareja se revolcaba en la cama y vimos que el chico le quitaba el sostén mientras le mamaba los pezones. La chica tenía mini y mi corazón latió con fuerza de pensar que podía ser Viki. Le quitó la mini y se quedó en hilo dental, (a Viki no le gustan), y me alivié un poco. Sin embargo por la forma y tamaño del cuerpo, las nalgas y tetas me entró duda. A demás los gemidos eran muy parecidos a los que hacía Viki cuando nos revolcábamos en casa de su mama.
Tengo que comentar que no lo habíamos hecho, solamente habíamos llegado a mamarnos los cuerpos y masturbarnos. Me decía que ella quería llegar virgen al matrimonio.
Carlos estaba a mil, ya se había sacado la verga y se estaba pajeando. En eso nos llevamos la sorpresa más grande de nuestras vidas. El chico prende la lámpara y vemos que es Viki! Yo quise salir del closet en ese momento pero Carlos me detuvo. “No lo hagas, mirá hasta donde llega” me dijo.
El chico estaba desnudo y tenía una pija bastante grande. Más que la mía, como de 9 pulgadas. No era tan gruesa, era como la mía, como de 1 pulgada. Viki estaba en hilo, lo cual me sorprendió, pero era como nada. Se le miraba su coñito bien brilloso. Estaba con las piernas abiertas y ya no dejaba nada a la imaginación. Vi la cara de Carlos y se relamía los labios y se pajeaba de ver a mi novia en esa posición. De ver esta situación no sólo sentía enojo, sino extrañamente estaba excitado.
Entonces el chico le quitó la pequeña prenda y enterró su cara en los rosados labios de Viki. La mamaba y le metía un dedo al mismo tiempo. Con la otra mano le metía un dedo en la boca. Ella estaba que no podía. Le mamaba el dedo como loca. De pronto ella le dijo que le quería mamar su verga. Que le recordaba la de un novio que tuvo (no la mía)y quería tenerla en su boca. Se la metió en su boca y la mamaba y pajeaba simultáneamente como toda una experta. Como se dio vuelta y se puso sobre él nos dejo ver en todo su esplendor ese coño bien lubricado. Los labios estaban algo rojos e hinchados, pero el agujerito nada abierto ya que era virgen.
“Que delicia de coño tiene. Se mira super apretada. Que suerte tenés!” me dijo al oído Carlos.
Suerte?? Pensé. Pero si no soy yo el que está con ella!
Le jugaba la verga como profesional. Su carita demostraba un placer impresionante. El chico le apartaba las nalgas y le introducía un dedo en su agujero. Ella le lamía los huevos también y se los metía completos en su boca. No lograba introducir más allá de la cuarta parte. Era muy larga para ella. De pronto el chico le dio la vuelta, la puso boca arriba.
“Te voy a coger mi amor. Te la voy a meter en tu hoyito” le dijo.
“No, no lo haga, nunca he tenido un pene dentro de mi” le respondió.
“Verás como te gusta, te voy a meter solo la punta” dijo el chico.
“No, mejor solo el dedo.” dijo Viki
El chico la comenzó a pajear como un experto con un dedo y al cabo de unos tres minutos sin parar le metió el segundo a lo que Viki gritó de dolor, creo, o de placer, no lo se. Esto nunca lo había experimentado ella. Solamente había llegado tener uno. Se le venía un orgasmo y el chico la besaba en la boca como un gran amante. A ella le enloquece que la bese cuando va a acabar. Mientras, estábamos los dos dentro del closet con una calentura que no puedo explicar. Tener a mi amigo a mi lado viendo a mi futura esposa!! siendo manoseada por otro y además verla gozar de esa manera, me hacía sacar líquido preseminal. Procedí entonces también a sacarme la pija y pajearme.