Denunciante Nuevo | Escuela de putas, 1era parte.
Calificación: de
5,00 | Estaba en mi despacho de la finca, sentado detrás de mi mesa de diseño evaluando a mis nuevas adquisiciones. Tenía una empresa que se dedicaba a “captar” por todos los medios a mujeres indicadas por nuestros clientes y a convertirlas en putas sumisas o lo que nos pidieran. Básicamente, lo que ofrecía el servicio, era la posibilidad de a una joven que tu vieras por la calle, que conocieras por ser hija o esposa de algún amigo, incluso de tu propia familia: sobrina, hija, hermana, etc… llevarla al centro de entrenamiento de la empresa y entregártela totalmente convertida en una puta sumisa y con una memoria grabada en video de todo el proceso. Nuestros clientes contrataban nuestros servicios en muchos casos movidos por la venganza, por lo que lo mas normal era en estos casos que reenviaran los videos a las familias de las muchachas para que vieran como habían terminado. En otros casos los objetivos de nuestros clientes eran simplemente tenerlas a su disposición en ese estado por que les gustaba. Esta claro que pasado cierto tiempo si se aburrían podíamos comprarle a la puta sumisa para revenderla a nuestros clientes en oriente y medio oriente donde tenían gran aceptación. En este momento tenía delante mía a dos muchachas de 19 y 22 años. Ana que era la chica de 19 años, era una muchacha de mirada desafiante, delgadita, casi plana (ya cambiaríamos eso) y con un aspecto hippie que echaba para atrás. Nuestro cliente era un Capo de la droga que quería darle una lección a un empleado suyo que le había traicionado. La otra chica se llamaba Beatriz y con ese nombre tan cursi nos la trajo su tío que quería hacerla su muñeca sexual. Era la hija de su hermano, muerto recientemente y heredera de una gran fortuna, su tío pensó en un mejor destino para la fortuna de su hermano y en ello estaba. Beatriz en apariencia era totalmente distinta a Ana, una pija cursi de pantaloncitos azules , camisa de cuadros azul y jersey rosa al cuello, poco maquillaje, y sosita en general. De cara como Ana era mona pero rubia y de ojos azules mientras que Ana era morena y de ojos oscuros. En el resto también eran muy similares: delgaditas y pocas tetas. Estaban las dos delante de mi mesa, una desafiante y la otra llorosa y acobardada. Empecé a hablar y a explicarles que les esperaba: - Bueno chicas, no sabéis porque estáis aquí yo os lo voy a explicar. Me llamo Mario, Sr. Mario para vosotras. Nuestros servicio de recogida os condujo hasta estas instalaciones hace dos noches y desde entonces habéis estado en las que desde ahora serán vuestras habitaciones. Alguien ha pagado una enorme suma de dinero porque os enseñemos a ser de otra forma y por lo tanto vais a estar con nosotros un tiempo. Ana reacciono levantando una ceja, como de sorpresa, me imagino que se pensaría que era un secuestro y que simplemente íbamos a pedir un rescate. Beatriz reacciono echándose a lloriquear. - Os voy a explicar con mas detalle en que consiste eso de “ser de otra forma”, ahora puede que no os guste pero al final estaréis encantadas. Las personas que han pagado esa suma enorme de dinero lo que quieren es veros convertidas para su disfrute en unas putas profesionales. Es decir, no quieren violaros, quieren que simplemente no podáis pensar en otra cosa que no sea sexo y que para vosotras el follar y chupar pollas y coños sea lo mas natural del mundo. - ¡¡Maldito bastardo!!, - exclamo Ana lanzándose sobre mi. Tal cual se me acerco le lance una tremenda ostia a la cara que la tiro al suelo. - ¡¡Mira maldita puta, sino haces lo que te diga en todo momento y obedeces al pie de la letra todo lo que te digan te mandare para África a ser puta a o en cualquier plantación de droga!! Ana se incorporo pero en su actitud hubo un cambio, ya no trasmitía desafío sino miedo, mientras tanto Beatriz se había arrinconado en el suelo y lloraba mucho mas que antes. La verdad que les convenía obedecer, en esos campamentos no se cobraba por follar, si no que estaban a libre disposición de los trabajadores de la plantación los cuales no tenían muchos miramientos con las putas. Las enfermedades estaban a lo orden del día y no solían durar mas de 3 años. - A ver Beatriz, levántate y ponte al lado de Ana. - Si, si señor – Me dijo con voz temblorosa. - Así me gusta, ves Ana; Beatriz parece que no va a tener ningún o aquí por su actitud y como al final os va a gustar me vais a estar hasta agradecidas. ¿Entendéis? - Si señor – Me respondieron las dos al unísono. - Entonces continuo con la explicación. Como os decía, os convertiremos en putas adictas al sexo, eso os lo aseguro. Vuestra cabecitas van a estar todo el rato pensando en sexo y en follar y nada mas que en follar. A partir de ese momento todo será por vuestra voluntad, ya que llegados a él, lo único que querréis será tener orgasmos. Para que colaboréis os daremos estos supositorios, contienen un derivado opiáceo que os hará estar lo que se dice flipadas, la sensación es muy placentera pero también muy adictiva, muy pronto haréis cualquier cosa por tener una de esta en vuestros culos y nos ofreceréis vuestros sexos con tal de conseguir una. De tanto follar para conseguir vuestras dosis y de hacerlo además bajo el efecto del supositorio empezareis a engancharos al sexo, digamos que vuestra mente relacionara el placer del sexo con el de la droga. 
__________________ Los sentimientos son para controlarnos, no para demostrarlos. |