Que tal, mi nombre es Rogelio y la historia que a continuación les doy a conocer la viví con mi esposa, espero les guste.
Al poco tiempo de casado es normal que las relaciones tiendan a hacerse rutinarias, sin embargo, no fue el caso de nosotros por el hecho de haber experimentado diferentes cosas a través de nuestro matrimonio, el cual cabe mencionar había venido de menos a más ya que una vez superada la etapa inicial de adaptación, mis celos infundados y las dificultades económicas que tuvimos al principio, de hecho, ahora nuestro matrimonio de 12 años es cada vez mejor en todos los sentidos sin ser una excepción nuestra relación sexual.
Como mencioné, al principio era muy celoso ya que al ser ella muy atractiva, no faltaba más de uno que se quisiera pasar de listo diciéndole piropos en la calle a pesar de que su forma de vestir era recatada; con el paso del tiempo pensé que al haber tenido a nuestros 2 hijos (Rogelio y Rosita) su cuerpo perdería su bella forma, pero no fue así, de hecho después de la segunda maternidad sus caderas se ensancharon y su espectacular trasero se pronuncio aun mas, siguiendo levantado y en cierta forma todavía firme.
Antes de entrar en materia permítanme describirla: Carmen tiene 38 años y es bajita de estatura (1.58m) un poco llenita con algunos kilos de más sin llegar a ser gorda, rostro de apariencia inocente, de labios gruesos, busto mediano pero firme todavía a pesar de la edad, cintura bien delineada que de frente se puede ver normal, pero vista de perfil es imposible pasar por alto su principal atractivo: sus lindo trasero que sobresale en muy buena parte a la línea de la espalda y muslos los cuales tiene bastante apetecibles y torneados.
Al principio nuestra vida intima era normal, cuando nos casamos ella no sabía casi nada de sexo, prácticamente todas sus primeras experiencias fueron conmigo, al paso de los primeros años de casados fuimos añadiendo elementos a nuestra relación con lo cual buscábamos llenar el vacío que la rutina ocasiona; con tal de romper el tedio una vez como a los tres años de casado la convencí de que experimentáramos viendo películas porno, para lo cual batalle bastante, ya que al ser ella muy tímida, de venir de una educación muy tradicional y fiel asidua a la iglesia, se puede decir que fue un gran logro haberla persuadido a dar ese paso, convenciéndola de que era algo normal y que todas las parejas lo hacían; al ser novedad me motivaba bastante, ver sus reacciones cuando vio por primera vez una película me puso a mil ya que siendo ella muy tímida y reservada en esas cuestiones, fue muy notoria su expresión de asombro cuando vio las dimensiones de los penes de los actores, todavía recuerdo cuando comento sorprendida “Ay dios!, lo tienen muy… grande…”-, yo había sido la única persona con quien ella había tenido relaciones y tomándome a mí como referencia era obvio que la diferencia era más que evidente, quizá ese complejo era el motivo de mis celos iníciales, esa primera vez extrañamente me di cuenta que me excite al verla como ella con una expresión de asombro veía otro miembro que no era el mío.
Con el tiempo, haciendo acopio de paciencia y labor de convencimiento la inicié en el sexo anal, lo cual de hecho ya no me costó mucho trabajo convencerla de intentarlo, afortunadamente era muy sumisa y debido a su temperamento en la cama por fin una noche de copas me entrego el anhelado tesoro; poco a poco la fui “entrenando” en esas prácticas que paulatinamente le fueron resultando placenteras, por mi parte, estaba fascinado de poder disfrutar de su apretado culo y sus redondas nalgas y por darme cuenta de que a ella parecía gustarle cada vez mas.
Un día, para festejar nuestro octavo aniversario conseguí una película porno que me había dicho mi compadre que estaba muy buena, ya que era de dos tipos haciéndolo con una mujer; ya en la noche al ver por primera vez una película donde estos dos tipos estaban con una mujer, ella se veía bastante sorprendida,
-“a poco lo va a hacer con los dos?!!!”-
en la película se veía como entre ambos la empezaban a acariciar, para después penetrarla uno mientras el otro se la daba en la boca,
- “nnunca había visto algo así… se lo están haciendo entre dos!”-
de pronto la actriz se monto en uno de los actores y el otro se acomodo por atrás,
-“ahhh!, también se lo va a… hacer?!!!, uy!! si!..., mira! se la está metiendo por atrás!!!...pe…pero si lo tienen muy grande!”-
excitada pregunto: -“…ah!!!, a poco se puede así… con dos al mismo tiempo?...”-
yo estaba mas atento a sus reacciones que a la película, excitado por sus comentarios y gestos que hacia al ver tales escenas, ella con los ojos muy abiertos miraba sorprendida la doble penetración,
-“se ve que le está gustando verdad?”-
-“ssi… sse lo metieron los dos!… uno adelante y el otro atrás… y al mismo tiempo!”-
- “te imaginas que sentirá de tenerlos a los dos asi?”- -“nno se… parece que… le está gustando!…”-
-“pues claro, si con uno siente placer, imagínate con dos, ha de sentir mas”-, evidentemente ella reflexiono en lo cierto de mi comentario cuando tímidamente contesto:
-“ssi verdad?”-; esa noche nuestra sesión de sexo fue muy placentera y me llegué a excitar tanto que no se por qué razón después empecé a considerar la idea de cómo sería tener a mi pequeña mujercita siendo penetrada simultáneamente por ambos lados.
Vaya que la vida da sorpresas, antes tan celoso que era y ahora imaginándome a mi antes inocente esposa haciéndolo con alguien más, se me hizo una obsesión llegar a realizar esa fantasía, tenía un sentimiento extraño como de culpa, ahora aunque me molestaba, también sentía mucho morbo cuando notaba como le contemplaban sus nalgas, extrañamente me excitaba ver las miradas lujuriosas viendo su bella figura, que sin tener el cuerpo de una modelo, sus curvas principalmente de la cintura para abajo de verdad llaman bastante la atención; incluso la fui convenciendo de que vistiera de forma más “moderna”, sexy, lo cual no fue fácil al principio ya que solo estaba acostumbrada a usar ropa holgada, faldas o vestidos largos, ahora ya vestía ocasionalmente pantalones ajustados a la cadera y se acostumbro a cambiar sus pantaletas de abuelita por tanguitas aunque solo esporádicamente, según ella “solo por complacerme”.
Continúo con el relato; como decía, para mi propia sorpresa me excitaba la idea de imaginar cogerme a mi esposa en compañía de otro hombre cuyo miembro fuera más grande que el mío, que al ser de 13 cm y no grueso, no sería difícil encontrar a dicha persona, lo difícil seria convencerla a ella, al parecer seria una misión imposible y solo quedaría como una loca fantasía.
Después de unos 10 años de matrimonio no sabía como compartir esas fantasías con Carmen mientras estábamos en medio del trance amoroso, perdón, había olvidado mencionar que ella es bastante ardiente en la cama, sobre todo si se ha tomado un par de cervezas; aún así no fue fácil al principio hacerla partícipe de ese juego, lo cual era entendible por mis celos mostrados inicialmente, y por sus principios religiosos que tenía muy arraigados lo que la hacía dudar; hasta que una noche se me ocurrió decirle que había tenido un sueno muy extraño…, muy excitante, mientras estábamos viendo una película porno estaba frotando mi verga por abajo en su panochita, estábamos recostados de lado, ella dándome la espalda, -“ que sonaste?”-, pase saliva, nervioso pero con ansias de ver las reacciones de Carmen cuando le dijera el supuesto sueno,
-“pues… soné que… estaba un amigo con nosotros…”-
-“QUE?!!!, ccomo!, haciéndolo conmigo?! Ay nooo! como crees?!!!, yo no podría estar con nadie más que contigo!…”-
-“nno te enojes…, solo fue un sueno…”-
-“nno, no me enojo, nno se…es que… se me hace muy extraño…, es que… como eres muy celoso…”-.
Viendo su reacción, me resigne pensando que el plan había fallado y que me iba a quedar con las ganas de narrarle lo que había tramado le dije:
-“ bueno, nomas fue un sueno, no tiene nada de malo… solo lo soñé y te lo iba a platicar, pero si no quieres no…”-
para mi sorpresa, ella extrañada pero con curiosidad pregunto:
-“pero… bueno, y… como me sonaste?”-
- “pues sone que estábamos de vacaciones y nos habíamos encontrado a un amigo en la playa, y lo invite a seguir platicando en la habitación del hotel, y ahí estábamos tomando los tres, y tú te ibas a bañar porque estábamos con arena, y estábamos bromeando y dije que porque no nos bañábamos juntos”
-“los tres?!”- -“ssi, los tres, como ya habías tomado algunas cervezas y estábamos bromeando no dijiste nada”-
-“y… luego que paso?”- -luego nos metimos mi amigo y yo a bañar contigo, tú estabas en traje de baño y nosotros en shorts,
-“ah bueno, estábamos vestidos…”- -“si, al principio…, cuando nos metimos a la regadera… pero luego mi amigo dijo que por que no nos quitábamos todo para bañarnos mejor”-, -“ay que vergüenza!…”-
-“tu no quisiste y…”- -“pues claro que no iba a querer”-
-“pero yo dije que nosotros si nos íbamos a quitar todo”-
-“y… se quitaron todo?”-
Continuara...