Usuario Expulsado Denunciante Popular | El regreso de Bolillo es un hecho(Opinion)
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5,00 | El regreso de Bolillo es un hecho(Opinion) Mientras en la Federación le están buscando reemplazo descaradamente a Leonel Alvarez, y digo descaradamente porque 1, van tres partidos de eliminatoria; 2, ¿si no le tenían fe para qué lo nombraron? y sobre todo 3, los que se deberían ir son ellos, los dirigentes -y desde hace rato-, la idea propuesta públicamente por González Alzate de nombrar de nuevo a ‘Bolillo’ ha tomado más y más fuerza en los altos círculos del poder. La recomendación presidencial (es decir, de Juan Manuel Santos) es un técnico extranjero, pero en la Federación prefieren no gastar tanto. Los nombres libres en el mercado como para generar un impacto positivo entre la afición (hastiada de los dirigentes y de los fracasos de nuestra Selección) representan mucha plata y, aunque la hay, y mucha gracias a lo que dejó el exitosísimo Mundial Sub-20, para ellos un técnico de prestigio internacional representa no una inversión sino un gasto. Y no sólo por su salario: un DT serio le va a exigir a la Federación toda una infraestructura de trabajo, una serie de partidos internacionales, canchas… mejor dicho, un respaldo absoluto a un plan de trabajo serio. ¿No se acuerdan de que por eso fue que Marcelo Bielsa no fue técnico de Colombia? Porque al ver la infraestructura de nuestra Federación prefirió no meterse en ese moridero. Por eso se apostó por Bolillo en su momento: porque es barato, muy, muy barato para el medio, y porque ofrecía un conocimiento y una experiencia que podían darle peso al plan de llegar a Brasil 2014. Pero Gómez la embarró, fue protagonista de un escándalo nada bueno para su imagen y terrible para la Federación, y se tuvo que ir. Y recordemos, no se fue precisamente bien, se fue en medio de una ridícula falta de posición de Bedoya que, a la postre, terminó aceptándole la renuncia a Gómez porque Bavaria, patrocinador principal de la selección, dijo que era intolerable para la imagen de la compañía que el seleccionador nacional hiciera lo que Hernán Darío hizo. Y entonces llegaron la eliminatoria, las dudas que dejó Leonel Alvarez por su falta de experiencia y manejo de camerino, una nueva muestra de ausencia de pantalones largos de Bedoya (Luisito, si vas a echar a Leonel, échalo, pero no juegues con él y con la afición colombiana teniéndolo en remojo y diciéndole que lo respaldas cuando no has hecho otra cosa que buscarle reemplazo. ¡Sé serio!), y de nuevo las declaraciones de González Alzate (nunca refutadas por Bedoya, lo que demuestra quién manda a quién) diciendo que Bolillo debería volver. Pues bien, es un hecho. Hernán Darío Gómez vuelve. Con el respaldo de Angelino Garzón se hizo un acercamiento con la oficina de la Primera Dama y la Alta Consejería Presidencial para la Equidad de la Mujer, y el regreso de Bolillo va a ser utilizado para enviar un mensaje de reconciliación y reivindicación. La campaña es algo así como: “los hombres que agreden a las mujeres pueden cambiar, el técnico de la Selección lo hizo”. Más allá de que sea buena o mala esta iniciativa (y ojo, a mi me parece muy bueno que se hable de la violencia de género y que siempre esté presente y se busque el cambio de nuestros machos retrógrados), a mi me tiene absolutamente asombrado el manejo político de la situación y la increíble relación de la dirigencia con las altas esferas del poder en Colombia. Es más, por lo que me contaron, el veto de Bavaria, que es lo único que falta para que se concrete el regreso de Bolillo, se va al piso precisamente por el respaldo gubernamental a la propuesta de los dirigentes. El amistoso contra México del 29 de febrero, sería su regreso. Ahora, lo realmente lamentable de este asunto es que los dirigentes de nuestro fútbol y el gobierno se unan no para sacar el fútbol adelante, no para mejorar las condiciones de nuestros futbolistas y clubes, y no para darle por fin un orden al desgreño que vive nuestro campeonato (el último episodio de Chicó-Junior ratifica el circo en el que vivimos), sino para urdir estrategias que los favorezcan a ellos. Y es lamentable porque una vez más queda demostrado que, aunque todos creamos que el fútbol es nuestro, que es una fiesta de todos y que nuestra pasión nos da derechos a sentir derechos sobre él, los dueños del balón son otros. Y el secreto de su poder es, precisamente, que a veces nos lo prestan sólo para ratificar todo el poder que tienen. Ese es el encanto de la Fifa. Angelino ya se dio cuenta de eso…  |