07-12-2011
, 13:57:42
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#5 |
| Denunciante Épico
| Respuesta: La noche de los lápices Sobre estos hechos Héctor Olivera hizo una película con el mismo nombre (haz click acá), estrenada en 1986. En ella se muestra en toda su crudeza la salvaje represión militar que acabó con el sueño de muchos jóvenes que no querían otra cosa que buscar un país mejor para todos, pero que para los gorilas significaba subversión que había que aplastar.
En la película, basada en el testimonio del único sobreviviente, se ven las horripilantes torturas a que fue sometido un grupo de adolescentes, incluyendo el "submarino" (introducción de la cabeza en el agua hasta los límites del ahogamiento), los simulacros de fusilamiento, los choques eléctricos en los genitales, las violaciones y las vejaciones a su dignidad.
Consecuencias atroces de una dictadura que fue propiciada y apoyada por Washington, dentro de lo que se llamó "La doctrina de seguridad nacional" (haz click acá), con militares adiestrados en la "Escuela de las Américas" (haz click acá), con el fin de defender los intereses de las multinacionales de la amenaza comunista, que para ellos era cualquier cosa que predicara derechos humanos o democracia.
Hoy, por fortuna, otros vientos corren en América Latina y aunque aún persiste la desigualdad y la pobreza, la democracia de nuevo echó raices y países como Chile y Brasil y junto a ellos Costa Rica que tuvo el valor de eliminar el ejército en 1949, luchan con éxito por la reducción de la brecha entre ricos y pobres.
Aunque en Colombia no hubo dictaduras militares de ese tipo, igual los uniformados nuestros violaron derechos humanos al amparo del "Estatuto de seguridad" (haz click acá) propiciado por el gobierno de Julio César Turbay. Desapariciones, torturas, asesinatos, muchas actividades oscuras y muchas víctimas, convirtiéndose el Cantón Militar del Norte y la Escuela de caballería (Bogotá) en el sitio donde la democracia fue maniatada.
Hay otros ejemplos más recientes como el del Palacio de Justicia, los "Falsos positivos" y las matanzas en connivencia con terratenientes y paramilitares y otros que nos remontan a la llamada época de "la violencia" que comienza con el asesinato de Gaitán (1949)y se prolonga hasta el gobierno de Guillermo León Valencia, cuando son dados de baja los últimos guerrilleros liberales, convertidos en ese momento en "bandoleros".
Muchas historias para contar que propicia el recuerdo de "La noche de los lápices". |
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